El Tratado de Aguas de 1944 es un acuerdo binacional entre México y Estados Unidos, su finalidad se creó para establecer las bases para la repartición del agua en la frontera en común. Este documento define principios de equidad en la distribución de los recursos hídricos, así como las maneras en que se realizará dicha distribución. Su objetivo principal es garantizar agua suficiente para las actividades de los sectores productivos de ambos países, especialmente la agricultura y la ganadería. No obstante, en la práctica, el Tratado resulta ser más benéfico para México que para Estados Unidos. Según los términos del acuerdo, Estados Unidos está obligado a entregar 1.850 Mm³ (millones de metros cúbicos) del Río Colorado cada año, mientras que México aporta únicamente 432 Mm³ del Río Bravo, lo cual equivale a cuatro veces menos de lo que recibe.[1]
“El objetivo principal del Tratado de Aguas de 1944 es garantizar agua suficiente para las actividades de los sectores productivos de México y EE. UU., especialmente la agricultura y la ganadería. No obstante, en la práctica, el Tratado resulta ser más benéfico para México que para Estados Unidos.”
Otro aspecto relevante del Tratado de Aguas de 1944 es que, mientras Estados Unidos entrega la cantidad comprometida mensualmente, México tiene la flexibilidad de realizar su aportación en un plazo máximo de cinco años. Incluso, si México no cumple con su parte dentro de ese primer quinquenio, tiene la posibilidad de prolongar la entrega al siguiente periodo. Sin embargo, la fecha límite próxima para que México cumpla con esta obligación es el 24 de octubre de 2025. Este plazo ya no puede extenderse debido al rezago acumulado de deuda pendiente del periodo anterior.[2]
A continuación, se muestra una gráfica publicada en la página web del periódico El Economista que muestra las cantidades que debe entregar cada país y de dónde se extre el agua para su cumplimiento con el Tratado.[3]

Si bien México apenas cumplió parcialmente con la entrega correspondiente al ciclo 35, aún enfrenta faltantes debido a las sequías de los últimos años en la región, un problema que ha afectado significativamente a Chihuahua, estado que aporta aproximadamente el 54.1 % del volumen de agua destinado a cumplir con el Tratado. Hay que resaltar que, en 2020 ante la escasez, México se vio obligado a extraer agua del río Conchos y trasladarla a las presas internacionales La Amistad y Falcón, lo que generó conflictos con los productores agrícolas de la región que derivaron en enfrentamientos en los que perdieron la vida dos personas.
A pesar de ello, se firmó el Acta 325, con la que Estados Unidos se comprometió a brindar ayuda humanitaria a México en caso de que este no pueda garantizar el suministro de agua a los usuarios domésticos o público-urbanos en la cuenca baja del río Bravo. El Acta 325 también establece que, derivado de lo complicado que resulta mover el agua de una presa mexicana a los Estados Unidos, sumado al evaporamiento de una cantidad importante del líquido, el agua que se deposite en la presa internacional mexicana podrá ser estadounidense en proporción del adeudo, lo que a mi parecer si bien parece justo, resulta en cierta medida una pérdida de la soberanía, arriesgando que se trata de sectores estratégicos de nuestro país.
“En 2020 se firmó el Acta 325, con la que Estados Unidos se comprometió a brindar ayuda humanitaria a México en caso de que este no pueda garantizar el suministro de agua a los usuarios domésticos o público-urbanos en la cuenca baja del río Bravo.”
Pero ¿Cuál sería el riesgo de que en alguna ocasión México no cumpla con la entrega de agua una vez concluido el plazo?
Afortunadamente, México ha cubierto los compromisos de este Tratado en la medida de lo posible, si bien, y como lo señalo en párrafos más arriba, la situación se está complicando en cada ciclo, derivado de las sequías que hay en la zona desde hace más de 3 años, sumado al hecho de que, se acercan las elecciones en Texas y este es un buen pretexto para hacer campaña política en aquél estado de la Unión Americana. Ahora bien, quien ha intervenido para elaborar estudios técnicos y llegar a un acuerdo entre las partes es la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA), un organismo binacional encargado de resolver las posibles diferencias en materia de límites de aguas entre los dos países, a su vez, ha manifestado que se continúa con los trabajos para identificar opciones favorables para ambos, según lo mencionado por la presidenta Claudia Sheinbaum en su conferencia mañanera.
Una vez que se empezaban a notar avances sobre el cumplimiento por parte de México, el presidente Trump reaccionó molesto argumentando recientemente sobre el tema, señaló que impondrá aranceles a nuestro país e incluso sanciones si no se cumple con lo pactado en el acuerdo internacional, según Trump, México le debe a Texas 1.600 millones de metros cúbicos de agua. La amenaza afortunadamente quedó solo en eso derivado de un nuevo acuerdo al que llegaron la presidenta de México y el Gobierno de los Estados Unidos, así México entregará el agua suficiente de manera inmediata para que mediante 6 causes se abastezca a los agricultores estadounidenses y no se vean afectados, la mandataria no dio mayores detalles de lo acordado hasta ahora.
Reflexionando sobre la historia reciente, el expresidente López Obrador enfrentó grandes dificultades para cumplir con el Tratado, lo que generó tensiones diplomáticas. Actualmente, el gobierno mexicano busca evitar una crisis similar, aunque la falta de renegociación del acuerdo plantea incertidumbre sobre el futuro. Si bien el Tratado antes era relativamente fácil de cumplir, el crecimiento industrial y agropecuario, junto con el impacto del cambio climático, hacen que su cumplimiento sea cada vez más complejo. Por ello, sería conveniente legislar para garantizar que independientemente de la naturaleza internacional de las presas, se destine un porcentaje anual como reserva hídrica para asegurar el cumplimiento de México al final de cada gobierno.
El Tratado establece que, si las presas estadounidenses alcanzan su capacidad máxima, la entrega se suspende y el ciclo se reinicia, un fenómeno que ha ocurrido en aproximadamente el 42% de los 35 ciclos registrados, mientras que el restante 58% han sido de cinco años, lo que refleja la aridez de la cuenca. Como solución complementaria se podría mejorar la logística de transporte de agua, aunque implique costos elevados, para reducir la presión sobre las presas. Además, sería pertinente considerar una renegociación del Tratado con Estados Unidos para ajustar las cantidades de entrega adecuadas a la nueva realidad climática y de disponibilidad del recurso.[4]
Por lo anterior, es fundamental establecer con mayor claridad en la legislación de los estados que, independientemente de que las presas sean internacionales, cada año se debe destinar una parte del recurso como ahorro. Esto garantizará que al final de cada administración se cuente con un volumen suficiente para cumplir con las obligaciones del Tratado y asegurar su correcta contabilización.
“Es fundamental establecer con mayor claridad en la legislación de los estados que cada año se debe destinar una parte del recurso como ahorro. Esto garantizará que al final de cada administración se cuente con un volumen suficiente para cumplir con las obligaciones del Tratado y asegurar su correcta contabilización.”
También es necesario desarrollar una logística de transporte de agua, aun cuando esto implique costos elevados, para que al menos el 20 % del compromiso sea cubierto por esta vía. Así se reduciría la presión sobre las presas, evitando que asuman la totalidad del cumplimiento del Tratado.
Finalmente, el Tratado estipula que su cumplimiento dependerá de la disponibilidad de agua en periodos de sequía. Ante este panorama, resulta conveniente que la CILA verifique constantemente el inventario que pudiera haber en las presas con la intención de no llegar hasta el último momento y con ello se empiece un conflicto que en lo futuro pudiera ser de carácter bélico.
[1] Marcos González Días. “El Tratado por el que México le debe agua a Estados Unidos (y por qué ahora genera enfrentamientos en la frontera)”. BBC News Mundo. Disponible en: https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-54127089
Sitio web. https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-54127089
[2] Gobierno de México. “Tratado de Aguas de 1944, acuerdo que distribuye el agua de manera equitativa entre México y Estados Unidos”. Disponible en:
[3] El Economista. “¿Por qué México debe entregar agua a Estados Unidos? Esto es lo que dice el Tratado de Aguas de 1944”. Disponible en:
[4] Gobierno de México. El Colegio de la Frontera Norte. “Seminario permanente de MAIA «El Tratado de 1944 y conflictos por el agua en el río Bravo”. Disponible en: https://www.colef.mx/evento/seminario-permanente-de-maia-el-tratado-de-1944-y-conflictos-por-el-agua-en-el-rio-bravo/








