
En una ceremonia cargada de emotividad, historia y profunda admiración, la Asociación Nacional de Doctores en Derecho (ANDD) otorgó la Medalla al Mérito Académico 2026 «Ignacio Burgoa Orihuela» al Dr. Ricardo Franco Guzmán. El acto tuvo lugar en la residencia particular del homenajeado, un espacio que se transformó en un «presídium de honor»
A sus 98 años de edad, y con una lucidez que desafía el paso del tiempo, el Dr. Franco Guzmán recibió este galardón que no solo reconoce su brillantez técnica, sino su ininterrumpida labor docente de más de siete décadas en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
El Dr. Elías Huerta Psihas, presidente de la ANDD, explicó que la presea fue instituida por la Asociación años después del fallecimiento del jurista Ignacio Burgoa Orihuela, el «Rey del Amparo». Esta distinción busca honrar a aquellos académicos que han dedicado su vida a la excelencia en la enseñanza del Derecho.

La parte medular del evento fue la imposición de la medalla y la entrega de un reconocimiento adicional por parte de la ANDD, reafirmando que el Dr. Ricardo Franco Guzmán no solo es un referente jurídico, cuya obra y espíritu permanecen inalterables ante el tiempo. Además, destacadas figuras del ámbito jurídico nacional compartieron semblanzas y anécdotas que pintaron el retrato de un hombre que ha formado a más de 100 generaciones de abogados.
De inicio, el presidente de la ANDD subrayó la pasión inagotable del homenajeado:

«Ricardo Franco Guzmán es sin duda un clásico viviente del derecho penal y es un ejemplo de responsabilidad, entrega y pundonor. Es un hombre que ha ofrendado su vida a la noble misión de la enseñanza «. «Lo que más me gusta es que, cuando se le pregunta qué le hace más feliz, responde sin dudarlo: ‘Ser profesor de Derecho Penal de la Facultad de Derecho de la UNAM. Levantarme temprano y pararme frente a mis alumnos'».
La Dra. Ruth Villanueva Castilleja, vicepresidenta de la ANDD, fue la encargada de hacer una breve reseña de la trayectoria profesional y académica del Dr. Franco, destacando su generosidad y presencia constante en la evolución del sistema penal mexicano:
«Desde 1955 ha participado en múltiples congresos… estuvo en el primer Congreso de Naciones Unidas para la Prevención del Delito en Ginebra. Ricardo sigue presente en la academia, casi nunca falta».
Su carrera no se limitó a las aulas; fue el primer fiscal de delitos electorales en México, subprocurador en la PGR y uno de los juristas mexicanos que colaboró en la redacción del Estatuto de Roma para la creación de la Corte Penal Internacional.
Por su parte, el Dr. Luis Rodríguez Manzanera, resaltó su calidad humana y su espíritu alegre, mencionando que «donde va Ricardo es la alegría» y que, tras décadas de cercanía, lo considera «más que un amigo, un hermano«.
En su turno, la Dra. Patricia Olamendi Torres, vicepresidenta de la ANDD,reconoció la honestidad intelectual de su maestro, incluso desde la divergencia, reconoció que fue motivante para su desarrollo profesional y causas personales. «Me enseñó a ver las cosas de una manera diferente y me hizo total y absolutamente crítica con el derecho».

Al tomar la palabra, el Dr. Ricardo Franco Guzmán, quien cumplirá 99 años en febrero próximo, ofreció un mensaje centrado en la humildad y el agradecimiento. Recordó sus orígenes sencillos y cómo la UNAM le permitió doctorarse en la Universidad de Roma, permitiéndole devolver ese conocimiento a su país durante tres cuartos de siglo.
«No todo en la vida es dinero, no todo son alhajas, no todo son títulos… Hay muchas cosas importantes y entre otras estas, la de dar las gracias en momentos como este».
«Soy un hombre agradecido, que agradezco a la vida todo lo que me ha dado”, sentenció el decano, cerrando un evento que no solo premió el pasado, sino que celebró la vigencia de un maestro que sigue siendo el corazón de la academia penal mexicana.









