Entrevista con el Dr. Alfredo Sánchez Castañeda, Abogado General de la UNAM
“En 1945 se consolida la Ley Orgánica de nuestra Universidad Nacional en donde se establece con claridad su autonomía, su carácter nacional y se engloban algunas de sus funciones principales: educación superior, extensión de la cultura como una institución autónoma de autogobierno, de elegir a sus propias autoridades, de administrarse a sí misma, de contar con su patrimonio.”
En el marco de los infundados ataques que el presidente AMLO ha venido realizando contra la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), al señalar que la Máxima Casa de Estudios se ha alejado de los graves problemas de México olvidándose de lo humano y convirtiéndose en “hogar” de los defensores de neoliberalismo, Foro Jurídico entrevistó al Dr. Alfredo Sánchez Castañeda, Abogado General de la UNAM, quien entre otras cosas, asegura que dicha institución ha sido históricamente un factor detonante del cambio social, de la evolución democrática del país, de la consolidación de procesos institucionales y de la fortaleza cultural de México. Desde su perspectiva, forma profesionistas que parten de principios humanistas, lo que refleja su trascendencia y universalidad, es decir, se debe tener un pensamiento local porque necesitamos preservar ciertas identidades nacionales dentro de un contexto global. Aborda los retos a los que se enfrenta la Máxima Casa de Estudios en la era de la pospandemia. De esta manera, enfatiza, que, como lo ha sostenido el rector Enrique Graue, la Universidad Nacional cumple con los objetivos de investigar con libertad, progresar con conocimiento y aportar respuestas contundentes a las preguntas que plantea nuestra sociedad. Presentamos a nuestros lectores la parte esencial de esta interesante entrevista.
FORO JURIDIO (FJ): ¿Cuál ha sido el desarrollo histórico de la Universidad Nacional Autónoma de México y su relevancia para nuestro país?
ALFREDO SÁNCHEZ CASTAÑEDA (ASC): De alguna manera, la historia de la UNAM es la historia del país, el primer antecedente de la UNAM aparece en el México colonial, en 1551 con la Real y Pontificia Universidad de México que se mantuvo en funciones hasta que Maximiliano decide terminar con su continuidad. A partir de este momento surgen las Escuelas Nacionales: Medicina, Jurisprudencia, Preparatoria, entre otras. Como parte de la necesidad de contar con una institución que se encargara de lograr la independencia científica y tecnológica se decide crear una Universidad Nacional. Fue Justo sierra quien tenía en mente la creación de una institución nacional, y propuso la creación de la Universidad Nacional, misma que se funda como uno de los actos conmemorativos del centenario de la Independencia de nuestro país.
En 1910 se crea la Universidad Nacional que está inmersa en todo el proceso revolucionario y empieza a manejarse la idea de una universidad pensada bajo la idea de la autonomía. En 1929 se consigue la autonomía de la Universidad, en 1933, con la nueva ley orgánica de la Universidad pierde su carácter nacional, se busca que sea autofinanciable y se le otorga una partida de 10 millones de pesos para que se financie y se haga cargo de su propio sostenimiento, perdiéndose la idea de que era una institución de educación superior para el Estado mexicano.
En 1945 se consolida la Ley Orgánica de nuestra Universidad Nacional en donde se establece con claridad su autonomía, su carácter nacional y se engloban algunas de sus funciones principales: educación superior, extensión de la cultura como una institución autónoma de autogobierno, de elegir a sus propias autoridades, de administrarse a sí misma, de contar con su patrimonio. Haciendo un símil, la UNAM tiene un Poder Legislativo en el Consejo Universitario, un Poder Ejecutivo en el Rector y el Tribunal Universitario se encarga de vigilar la disciplina dentro de la institución. También cuenta con un Patronato que cumple con funciones autónomas, se encarga de vigilar que se haga un uso adecuado del patrimonio de la institución, o que le da mayor transparencia y le permite realizar una mejor rendición de cuentas.
La UNAM también está estrechamente ligada a la historia de nuestro país por su participación en 1968, el movimiento de los médicos en los 70, en ella se ha debatido el tema de la educación gratuita, recientemente los temas de transparencia y rendición de cuentas han sido relevantes dentro de la UNAM y se ha adelantado en legislar internamente en la materia para asegurar estos dos principios y otros puntos que aquejan a la sociedad y que la Universidad no ignora como la violencia de género. La Universidad trata de responder a las exigencias de su comunidad que en realidad son nacionales.
FJ: ¿Cuáles considera que son los elementos más representativos de la UNAM en estos momentos?
ASC: La UNAM se ha convertido en un factor detonante del cambio social, de la evolución democrática del país, de la consolidación de procesos institucionales y de la fortaleza cultural de México. Los universitarios somos una reacción consciente y viva de nuestro desarrollo democrático y científico, un lugar distinto y transversal a los grandes temas de nuestro país. Un lugar donde se ha dicho que, de manera especial, se vive y se recrea la libertad como en pocos espacios. La UNAM es también un espacio donde se estudia el desarrollo de nuestro país. Pienso en dos libros paradigmáticos de destacados universitarios, que explican lo que ocurre en nuestro país y señalan lo que puede ocurrir, uno sobe la democracia en México de Pablo González Casanova y La disputa por la nación de Rolando Cordera y Carlos Tello, en donde se exponen dos proyectos, uno nacionalista y otro neoliberal.
FJ: Hay un signo distintivo muy importante de la UNAM que es su tamaño y el trabajo que cotidianamente se realiza. Cuéntenos algo sobre este tema que pocas veces se dimensiona.
ASC: Hoy en día, la Universidad tiene presencia en todos los estados de la República con algunas facultades, lo que hace que su población estudiantil sea importante. Actualmente tiene 367 mil estudiantes en estudios de bachillerato, licenciatura, posgrado; una buena parte de ellos cuenta con una beca para realizar sus estudios. Actualmente, con la coyuntura de la pandemia, la Universidad proporciona a sus estudiantes dispositivos electrónicos para que puedan tomar clases en línea, así como señal de internet independientemente de que algunas facultades están recibiendo a la población estudiantil y los institutos han seguido trabajando.
También cuenta con 41 mil académicos y con planes y programas de estudio, 42 programas de posgrado, 94 planes de estudio a nivel maestría y doctorado, 42 programas de especialización, 131 licenciaturas, además de que ahora los estudiantes de bachillerato adquieren cierta formación técnica. La labor de la Universidad se realiza también a través de la educación continua, en 2020 que fue un año sui generis porque algunas actividades se tuvieron que realizar a distancia o semipresenciales, a pesar de dicha situación, la UNAM impartió a 1,676,000 mil beneficiarios, diplomados, cursos, talleres, seminarios o conferencias que con la pandemia permitieron exponenciar el alcance de las mismas, algunas conferencias en línea alcanzaron un mayor número de público que las presenciales, pasaron de 200 hasta 1500 espectadores. En materia de difusión cultural se pudo llegar a casi 5 millones de personas. La UNAM cuenta con una serie de servicios nacionales permanentes, el Servicio Sismológico Nacional, el Observatorio Astronómico están en la UNAM, así como el Jardín Botánico Nacional, la Biblioteca Nacional, la Hemeroteca Nacional y el Servicio Mareográfico Nacional están bajo la responsabilidad de la UNAM, además de tener 38 laboratorios nacionales reconocidos por el Conacyt.
FJ: ¿Cuáles son las razones fundacionales de la UNAM?
ASC: Recientemente, el rector Enrique Graue comentó que las razones fundacionales de la UNAM son investigar con libertad, progresar con conocimiento y aportar respuestas contundentes a las preguntas que plantea nuestra sociedad, fijando siempre nuestros objetivos en la consolidación de un mundo mejor y de un México más próspero y más justo. Esto es parte de la labor cotidiana de nuestra universidad, quizá la palabra que define el trabajo de la Universidad es la libertad y bajo ese espacio de libertad fomenta la realización de actividades diversas, de maneras de pensar diversas porque es parte de la pluralidad y de lo que fortalece a la institución.
“El rector Enrique Graue comentó que las razones fundacionales de la UNAM son investigar con libertad, progresar con conocimiento y aportar respuestas contundentes a las preguntas que plantea nuestra sociedad, fijando siempre nuestros objetivos en la consolidación de un mundo mejor y de un México más próspero y más justo.”
FJ: ¿Qué significa para usted desempeñarse como abogado general de la UNAM?
ASC: Es un orgullo y al mismo tiempo una gran responsabilidad, porque en esta oficina tratamos de apoyar el trabajo del Rector, fundamentalmente en el ámbito jurídico. Apoyar a la UNAM es apoyar a nuestro país. La Ley Orgánica dice que la Universidad tiene como función resolver los grandes problemas nacionales y mejorar las instituciones existentes, el trabajo que todos realizamos en los diferentes espacios de la UNAM está bajo la dinámica de apoyar a la nación con principios humanistas. El escudo de la UNAM hace referencia a la fundación de México Tenochtitlán y a la unión de los pueblos de América Latina, si bien es cierto que hay una sola raza en el mundo, también hay una simbología en el lema, Por mi raza hablará el espíritu, de pensar en la nación mexicana.
FJ: ¿Qué representa el espíritu universitario de cara a la República?
ASC: Trato de hacer un símil con un antecedente inglés medieval que hace referencia a que los ciudadanos ingleses cargan sus derechos y sus obligaciones. Este es el papel de la Universidad, que forma profesionistas que parten de principios humanistas. Informa ciudadanos, genera ciudadanía y entendimiento del respeto de los derechos y de las obligaciones entre los universitarios. Así como los ingleses, los universitarios vamos a llevar con nosotros la visión humanista que la Universidad siembra en todos los universitarios. También forma personas que respetan sus respectivas obligaciones y que se le respeten sus derechos: no discriminación, a participar en un proceso electoral. La Universidad nos ayuda a comprendernos a nosotros mismos con la conformación plural que tenemos de nuestros orígenes.
FJ: Históricamente en la UNAM los sectores desprotegidos de México han encontrado una plataforma de vida para su desarrollo científico, humano y profesional. ¿Sigue jugando ese papel actualmente?
ASC: Si analizamos la composición de los estudiantes universitarios nos vamos a dar cuenta de que la UNAM es una universidad del pueblo, en el sentido de que la gran mayoría de quienes estudian ahí se encuentran entre los niveles de ingreso más bajos de la población. En muchas ocasiones el estudiante de la UNAM es el primer integrante de una familia que cuenta con una licenciatura, por lo cual se busca otorgar becas a quienes necesitan de apoyo económico para realizar sus estudios. Indudablemente la UNAM cumple con diversas facetas sociales.
“La UNAM es una universidad del pueblo, en el sentido de que la gran mayoría de quienes estudian ahí se encuentran entre los niveles de ingreso más bajos de la población.”
JCBG: Además de presumir sus logros sociales, la UNAM destaca en otros rubros. Por ejemplo, los tres premios Nobel que han sido otorgados a nuestro país, Alfonso García Robles, Nobel de la Paz en 1982; Octavio Paz, Nobel de Literatura en 1990; y Mario Molina, Nobel de Química en 1995, son egresados de la UNAM, lo que refleja la influencia que tiene tanto en las ciencias como en las humanidades a escala internacional.
ASC: Esto es un ejemplo de la trascendencia y universalidad de su trabajo, no solo lo social, sino lo universal, pensar en temas del futuro. La UNAM otorga el premio Alfonso García Robles que tiene como objetivo incentivar, premiar, reconocer el trabajo que realizan grupos con los migrantes. Uno de los grandes temas del siglo XXI es el de los migrantes, desde el siglo pasado se decía que este siglo sería el tema de las migraciones. México ha sido un país de migrantes, desde la fundación de México-Tenochtitlán hasta la actualidad, o de ciudadanos de Centroamérica que viajan a Estados Unidos, africanos que se internan por Brasil y terminan cruzando el territorio nacional, etc.
Por su parte, Mario Molina previó los efectos del calentamiento global, hace unas semanas se llevó a cabo un cónclave internacional para tratar de disminuir los efectos de la temperatura en el planeta. La UNAM cuenta con dos grandes pensadores que han sido estudiosos de temas de completa actualidad. Asimismo, en El laberinto de la soledad Octavio Paz trató de explicar la identidad del mexicano pluricultural, diverso; también fue un gran defensor de la libertad, uno de los grandes valores que preserva nuestra Universidad.
JCBG: ¿Qué nos podría decir con respecto a la actividad cultural de la UNAM?
Nuestra institución tiene un desarrollo importante en este rubro. Cuenta con más de 26 museos, 18 recintos históricos, un acervo cultural y artístico con alrededor de 400 mil bienes entre grabaciones sonoras, fílmicas, piezas de arte, una oferta de más de 13 mil actividades artísticas y culturales al año que continúa creciendo. Hace algunas semanas se inauguró el Pabellón Nacional de la Biodiversidad, además de convertirse en un centro de investigación para el Instituto de Biología, se tiene el objetivo de difundir toda la diversidad con la que cuenta nuestro país. Invito al público a visitar el Pabellón y otros recintos universitarios porque en el caso del Pabellón se llevarán una grata sorpresa por la calidad de las instalaciones y de las exposiciones permanentes y temporales que allí se albergan. También se han reactivado las actividades de teatro, conciertos y museos.
“Nuestra institución cuenta con más de 26 museos, 18 recintos históricos, un acervo cultural y artístico con alrededor de 400 mil bienes entre grabaciones sonoras, fílmicas, piezas de arte, una oferta de más de 13 mil actividades artísticas y culturales al año que continúa creciendo.”
FJ ¿Cuáles considera que son los principales retos de la UNAM?
ASC: A partir de los acontecimientos recientes derivados de la pandemia es como debemos continuar trabajando. Por ejemplo, deberíamos continuar haciendo uso de las reuniones virtuales dentro de nuestra universidad, independientemente de seguir realizando actividades presenciales. Continuar son el uso general de las tecnologías no solo para comunicarse, sino también para aprender, se debe utilizar para mejorar la calidad de lo que se enseña y formar mejores estudiantes. La Universidad crea nuevas carreras porque la sociedad demanda nuevos aprendizajes, manteniendo el estudio de temas fundamentales que históricamente ha realizado la Universidad. Si bien es cierto que la tecnificación y el uso de tecnología en la transmisión del conocimiento es importante, no debe dejarse de lado la formación humanista que es la razón de ser de la UNAM.

El Dr. Alfredo Sánchez Castañeda es Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ), Titular C; miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Recientemente fue elegido miembro de la Junta de gobierno de la Universidad Veracruzana. Es consultor externo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Subdirector de la Revista Latinoamericana de Derecho Social México y Director Científico de la Revista Internacional y Comparada de Derecho de Relaciones Laborales y Derecho del Empleo editada en Italia. Ha sido Coordinador del IIJ, integrante de la Comisión Evaluadora del Área de Ciencias Sociales del Programa de Apoyo para el Área de la Ciencias Sociales y de Superación Personal del Personal Académico, integrante de la Comisión Técnica del Programa de Estancias de Investigación, Titular de la Defensoría de los Derechos Universitarios y Secretario de la Oficina de Proyectos Académicos del Rector de la UNAM.







