Equipo mexicano de Propiedad Intelectual en WIPO IP de la OMPI 2025

México obtiene 5° lugar en primer Moot Court de la OMPI

Durante el 2025 se llevó a cabo el primer Moot Court de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), mejor conocido como “WIPO’S Inaugural Moot Court”. Dicha competencia estuvo enfocada en Propiedad Intelectual y desafíos contemporáneos, como Inteligencia Artificial Generativa, NFTs, patrimonio cultural y derechos de autor incluso en el metaverso.

Desde noviembre del 2024, los participantes de diversos países (como Brasil, Canadá, Francia, China, Estonia, India, Indonesia, Irán, Nigeria, Rusia, Sudáfrica, España, Suecia, Reino Unido, Uganda y México) tuvieron que clasificar a través de diversas fases, desde la postulación, elaboración de argumentos escritos, vídeos, así como redacción de demandas y de contestaciones a un caso complejo que presentó la OMPI ante los equipos seleccionados, mismos que tuvieron rondas escritas, virtuales y únicamente los mejores 12 equipos clasificaron a las rondas presenciales llevadas a cabo en la OMPI con sede en Ginebra, Suiza.

María Fernanda Lechuga Reyes, Ana Regina Vernon Rodríguez y Marco Antonio Vázquez Velasco

Al respecto, los estudiantes de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) María Fernanda Lechuga Reyes, Marco Antonio Vázquez Velasco y su coach Ana Regina Vernon Rodríguez no sólotuvieron que pasar todas esas etapas para competirpresencialmente en la OMPI, sino que tras meses de estudio, de buscar por sus propios medios a docentes y profesionales en Propiedad Intelectual para sus prácticas o revisión de algunas dudas, así como apoyo económico lograron llegar a la OMPI a competir con los mejores y gracias a todo su esfuerzo y dedicación lograron obtener el 5° lugar, poniendo en alto no sólo a la UNAM, sino a nuestro país.

Por lo anterior, en reconocimiento a su labor, Foro Jurídico realizó una entrevista a los miembros del equipo mexicano para conocer su experiencia, enseñanzas y obstáculos. Cada miembro del equipo respondió preguntas específicas y las presentamos por bloques para mayor comprensión.

Inicialmente, Marco Antonio Vázquez Velasco señala los retos a los que se enfrentaron y que superaron para llegar a la final; resalta que en México existe un gran potencial de abogados en formación y ya practicantes para generar conocimiento, pero se requiere un gran compromiso.

Foro Jurídico (FJ) ¿A qué dificultades se enfrentaron antes del concurso?

Marco Antonio Vázquez Velasco (MV) Creo que el aspecto que nos representó una mayor dificultad al inicio fue el económico, ya que el lapso entre la notificación de clasificación a la ronda presencial y la fecha en que esta se llevó a cabo fue de aproximadamente un mes. Por ello, recurrimos a diversas personas físicas, morales y al Estado mexicano en búsqueda de ayuda. Afortunadamente, recibimos un amplio apoyo tanto académico como económico, lo que nos permitió viajar sin contratiempos. En especial, quisiera agradecer al Dr. Santiago Nieto, titular del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, cuyo respaldo representó la mayor proporción de ayuda económica. También quisiera agradecerle a nuestro coach oficial ante la UNAM, el Mtro. Alfonso Elizarrarás, quien nos dio su apoyo moral y amistad y con quien tuvimos discusiones por horas en las que profundizamos en los temas más complejos del caso. Sin su apoyo, no lo hubiéramos logrado.

(FJ) ¿Qué fue lo más retador?

(MV) Lo más retador fue poner a prueba nuestros argumentos frente al jurado y al equipo contrario, ya que en ningún momento de la competencia se nos permitió conocer de antemano los planteamientos de las otras partes, además de que nunca competimos contra el mismo equipo dos veces. Esto generaba una expectativa constante y nos obligaba a diseñar una buena estrategia. Si nos tocaba el rol de parte demandante, podíamos establecer la línea argumentativa que la contraparte tendría que responder, por lo que la carga recaía en el equipo contrario para demostrar su capacidad de adaptarse a nuestra estructura e ideas. Además, sólo la parte demandante podía presentar réplica, por lo que en este papel se debía prestar mucha atención a los errores o discrepancias en el discurso de la parte contraria.

Por otro lado, el rol de parte demandada —que fue mi favorito— implicaba ser más flexible al momento de responder a la argumentación contraria. Requería pensar como lo haría el equipo oponente y generar respuestas generales que se ajustaran a las distintas demandas, a fin de asegurar de esa forma que, cualquiera que fuera la postura del demandante, existiera una respuesta adecuada, concisa y bien razonada.

(FJ) ¿Qué enseñanzas obtuvieron?

(MV) La mayor enseñanza fue el compañerismo y la ayuda mutua que existió entre todos los equipos. Siempre hubo un espíritu de competencia ética que nos motivó a dar lo mejor de nosotros, sin que ello impidiera formar buenas amistades con personas apasionadas por los temas que nos interesan. Además, recibimos mentoría de muchos profesionales de la OMPI, lo cual nos orientó para construir una carrera en el mundo de la propiedad intelectual. Formar parte de una comunidad tan propositiva, amable, inteligente, multidisciplinaria y comprometida es un verdadero privilegio.

(FJ) ¿Qué se siente haber llegado a la final?

(MV) Se siente increíble, ya que todos los esfuerzos se ven cristalizados en el reconocimiento de una institución internacional que considera que tienes algo valioso que aportar y que, por ello, te invita a formar parte de un proyecto que busca identificar nuevos talentos. Las noches de desvelo y la constancia para llegar a la meta dieron fruto. Fue un proceso largo, a veces un poco frustrante, pero siempre emocionante.

(FJ) ¿Qué mensaje compartirías?

(MV) México tiene una gran capacidad para generar conocimiento de frontera en el derecho. Particularmente, la propiedad intelectual brinda la oportunidad de hacerlo, ya que su materia prima es el ingenio humano y los productos de la creatividad, ya sea en una expresión artística, científica, tecnológica, entre otras. Por ello, se necesita de personas comprometidas con el estudio profundo de este régimen jurídico tan interesante, con el objetivo de que los beneficios de la propiedad intelectual se extiendan al mayor grado posible.

Una iniciativa como el primer Moot Court de la OMPI ofrece una oportunidad invaluable para especializarse en los temas objeto de debate, generar ideas y descubrir lo apasionante que es la materia y que puedes aportar algo en beneficio del progreso del conocimiento jurídico.


Por otro lado, María Fernanda Lechuga Reyes, cuenta el impacto no solo la vida de estudiante, sino a nivel personal y mental que representa participar en una competencia de este nivel. Habla también de la responsabilidad de representar a su país y de los aprendizajes que le ha dejado esta experiencia que abre las oportunidades para más estudiantes mexicanos de alcanzar metas.

(FJ) ¿Cómo influyó el Moot en su vida diaria?

María Fernanda Lechuga Reyes  (ML) Sin duda alguna una competencia de este tipo modifica las fibras más sensibles de tu ser, te pone a prueba y te lleva a tus límites, se podría llegar a considerar un evento que marca un antes y un después dentro de la vida de cualquier estudiante, no solo por el hecho de que brinda la oportunidad de viajar y de conocer otros lugares y personas, sino también porque enseña que el trabajo en equipo, la perseverancia y la preparación le permiten a uno desarrollarse con entereza a la hora de enfrentarte a lo más complejo.

Había ocasiones en las que tocaba sacrificar tiempo personal para poder leer una sentencia, un artículo o tener una ronda de práctica, ese tipo de cosas al final te forjan y te enseñan a que debes encontrar un equilibrio dentro de todas tus actividades, porque es bien cierto que podemos con todo…pero no con todo al mismo tiempo.

(FJ) ¿Qué se sintió saber que iban representando a todo un país?

(ML) Es una gran carga de responsabilidad, porque al final sabes que no solo estás compitiendo por ti, sino por toda la gente que confía en ti también; sin embargo y de igual forma, se genera una sensación de orgullo y emoción, pues te hace reflexionar sobre el cómo a veces solo hace falta un pequeño empujón para demostrar lo lejos que puede llegar México.

Pensar en nuestro país, su gente y (en este concurso en particular) los pueblos indígenas, no solo lo motiva a uno para hacer un buen papel dentro de la competencia, sino que también le brinda a tu corazón el coraje y valor que le hace falta para enfrentarse a los obstáculos con los pudieras encontrarte.

(FJ) ¿Qué es lo que más rescatas de toda esta experiencia?

(ML) Definitivamente a las personas que nos acompañaron en todo el proceso, familiares, amigos, profesores y autoridades jugaron un papel fundamental dentro de nuestra preparación y motivación para ir a Suiza y competir, pues sus palabras de aliento y el mensaje de “no están solos” aligeraron mucha de la carga que traíamos.

Allá en la OMPI conocimos a gente igual de asombrosa, las personas participantes en la competencia también nos motivaron a dar lo mejor de nosotros, y las personas organizadoras del evento siempre nos extendieron su mano amiga cuando lo necesitamos.

Y, sobre todo, nuestros coaches, quienes nos apoyaron brindándonos lo mejor de ellos hasta el cansancio, mantuvieron el barco a flote y utilizaron sus propios medios para que nosotros nos centráramos en seguirnos preparando. Este sueño jamás hubiera sido posible sin el amor incondicional que nos mostraron.

(FJ) ¿Qué te gustaría decirle a quienes quieran participar en un Moot?

(ML) Lo que yo diría es que lo intenten, que se arriesguen a ir por aquello que quieren, este Moot en particular era un sueño para mí porque viajar a la OMPI y conocer Ginebra era algo que anhelaba desde hace mucho, pero incluso si no hubiera tenido toda esta carga emocional habría sido una experiencia única en la vida.

Hay una frase que dice “Apunta siempre hacia el cielo, lo peor que puede pasar es que aterrices en las estrellas”, y creo que no existe mejor manera de definir a una competencia de este tipo, porque claro que el camino es duro, existirán situaciones que te harán cuestionarte aquello que crees y lo que tienes por costumbre pero, al final, cuando las personas te rodean y te abrazan compartiéndote su emoción y otorgándote una sonrisa de satisfacción, cuando te miras al espejo y haces consciencia del lugar en el que te encuentras, en ese momento sabes que todo valió la pena.


Por su parte, Ana Regina Vernon Rodríguez como coach de los estudiantes, platica su punto de vista acerca de la importancia del Moot Court, de participar en él, así como de las habilidades, aptitudes y sobre todo actitudes de un mootie ya que no solo se trata de demostrar la excelencia académica y conocimientos, si no de valorar el esfuerzo y la experiencia que conlleva participar en un evento internacional de esta magnitud.  

(FJ) ¿Qué es lo más importante en un Moot Court?

Ana Regina Vernon Rodríguez (AV) La experiencia vista de manera holística sin duda.

Me parece que muchas veces el error principal que se comete a la hora de participar (y principalmente de coachear) es poner el foco en ganar, pues eso pone mucha presión sobre los equipos y los desanima enormemente cuando el resultado no es el esperado.

En mi experiencia, es un desacierto mayor no primar el enriquecimiento cultural, el aprendizaje tan acelerado de un tema tan específico que te brinda un concurso de este tipo, la oportunidad de viajar con el equipo al que le has tomado tanto cariño por la convivencia tan íntima que se genera a lo largo de los meses de trabajo, el conocer a gente de diferentes partes del mundo tan capacitadas y llenarte de perspectivas tan distintas, entre muchas otras cosas que simplemente son de ensueño.

Uno gana mucho más que un premio o un reconocimiento al participar; y considero muy importante enseñar a las juventudes a valorar su propio esfuerzo y a sacar lo mejor de cada situación pese a que la flecha no aterrice justamente en el centro de la diana.

(FJ) ¿Qué se necesita para ser un buen mootie?

(AV) Empatía, confianza y compromiso son los tres primeros valores que vienen a mi mente.

Formar parte de un equipo de Moot significa muchos meses de trabajo arduo y de manera muy cercana a los demás miembros del grupo.

Naturalmente, esto puede llegar a ser complicado por las distintas formas de trabajar de cada uno, las opiniones divergentes o simplemente por la diversidad de personalidades. Los roces son normales y la única manera de superarlos es buscar entender y confiar en que todos los integrantes estamos trabajando por un objetivo común.

No siempre es posible que todos demos todo el tiempo el 100% de nosotros en una misma actividad. Entender esto se traduce en aprender a apoyar al equipo y a sus integrantes de la manera en que se necesita en el momento y confiar en que cuando tú lo necesites, los demás harán lo mismo por ti.

Ciertamente el equipo no nace con esta confianza; sino que la misma se genera gracias a la participación activa y al compromiso previamente demostrado.

La naturaleza de estos roces es casi fraternal y la manera en que se abordan este tipo de crisis es absolutamente determinante en cuanto al desempeño posterior del equipo refiere. Las crisis tienen la capacidad de fracturar o fortalecer fuertemente al equipo, por lo que es fundamental mantener vivos los valores citados al inicio.

Finalmente, el equipo de estudiantes mexicanos invitan a la comunidad jurídica a seguirse preparando ante los avances tecnológicos y retos legales a los que nos enfrentamos hoy en día. Además, hacen un agradecimiento al profesor Alfonso Elizarrarás Herrera por su guía y apoyo brindado en este camino.

¡Muchas felicidades a María Fernanda Lechuga Reyes, Marco Antonio Vázquez Velasco y su coach Ana Regina Vernon Rodríguez! por poner en alto el nombre de la UNAM, de México y por haber obtenido entre tantos equipos el 5° lugar en el primer Moot Court de la OMPI.

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