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Conciliación laboral: un modelo de justicia efectiva, rápida y humana

Entrevista

Entrevista con la Dra. Gianni Rueda de León Íñigo, Coordinadora General de Conciliación Individual del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL).

Desde la reforma laboral de 2019, México vive una transformación profunda en su sistema de justicia laboral. El cambio no solo implicó la creación de los tribunales laborales y del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral (CFCRL), sino también un nuevo paradigma en la forma de resolver los conflictos: pasar del juicio a la conciliación.

A cinco años de su implementación, la Dra. Gianni Rueda de León Íñigo, especialista en conciliación y certificada por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), comparte con Foro Jurídico, en esta entrevista conducida por Jackie Huerta y Julio Guillen, cómo este modelo ha logrado resultados tangibles: más de 1.8 millones de conflictos resueltos y 91 mil millones de pesos recuperados para los trabajadores.


Con un enfoque en la cultura de la paz, la profesionalización del conciliador y la transformación digital, Rueda explica por qué la conciliación prejudicial representa hoy una justicia más rápida, eficiente y humana.

Foro Jurídico (FJ): ¿Qué es el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral y cuál es su papel dentro del nuevo sistema de justicia laboral?

El nuevo modelo laboral devolvió a las partes la capacidad de dialogar y resolver sin juicios interminables

Gianni Rueda de León (GR): El CFCRL nace como resultado de la reforma laboral de 2019 y tiene funciones clave en el nuevo sistema. Nos encargamos de la conciliaciónprejudicial en conflictos individuales y colectivos, del registro de sindicatos y contratos colectivos de trabajo, y de verificar la representatividad sindical para garantizar procesos transparentes en las relaciones laborales.
Además, publicamos información sobre legitimaciones y promovemos la transparencia en las relaciones laborales. En pocas palabras, somos la puerta de entrada a la justicia laboral moderna.

FJ: ¿Cómo funciona la conciliación prejudicial y por qué es obligatoria antes de acudir a juicio?

El 84% de los conflictos laborales se resuelven en menos de 15 días gracias a la conciliación

GR: La reforma del 2019 además otorga la función conciliadora obligatoria.  La ley establece que todo conflicto laboral debe pasar primero por la etapa conciliatoria, antes de iniciar un juicio. Cualquier persona puede presentar su solicitud en línea, por escrito o acudiendo a una de nuestras 43 oficinas en todo el país.

Una vez presentada, se fija una audiencia dentro de los 15 días siguientes. Y aquí viene un dato relevante: el 84% de los conflictos se resuelven en esa primera audiencia, lo que significa que, en solo dos semanas, miles de personas logran un acuerdo justo sin necesidad de ir a tribunales. El procedimiento dura máximo 45 días. Como es un Mecanismo Alternativo de Solución de Controversias (MASC), hablamos de una mesa del diálogo dirigida por una persona conciliadora especialista en derecho laboral y se busca llegar a un acuerdo que se materializa en la firma de un convenio y los convenios tienen efecto de cosa juzgada, es decir, son ejecutables como una sentencia judicial.

En caso de no alcanzar un acuerdo en esta etapa, el Centro emite una constancia de no conciliación a efecto de que la persona trabajadora pueda acudir a un tribunal a presentar un juicio. Quiero resaltar que siete de cada diez conflictos que llegan a un centro de conciliación, ya sea local o federal, se resuelven por la instancia conciliadora.

FJ: ¿Qué diferencia hace este nuevo modelo frente a los juicios tradicionales?

La justicia laboral moderna es digital, humana y cercana: pone al trabajador en el centro del proceso

GR: Hace unos años, los conflictos laborales podían tardar años en resolverse. Hoy, gracias a la conciliación, el acceso a la justicia se logra en tiempo récord. Más allá de la rapidez, este modelo promueve la cultura del diálogo y la paz laboral, devolviendo a las partes el poder de resolver su conflicto directamente. Ya no se trata de ganar o perder, sino de entender, negociar y cerrar ciclos laborales de manera digna y justa.

FJ: ¿Qué resultados han alcanzado a nivel nacional desde que inició el Centro?

GR: A la fecha, los centros de conciliación —federales y locales— han resuelto 1.8 millones de conflictos.
Solo el CFCRL ha atendido más de 300 mil casos, que representan más de 91 mil millones de pesos recuperados por trabajadores y sus familias.
Estos resultados no solo reflejan eficiencia, sino también un impacto económico directo en los hogares y en la economía nacional.

FJ: ¿Cuáles han sido las innovaciones tecnológicas más importantes que han implementado?

GR: La digitalización ha sido clave. Creamos el Sistema Nacional de Conciliación Laboral, que asigna los casos de forma aleatoria —evitando cualquier manipulación— y automatiza la emisión de documentos para reducir errores.
También contamos con archivo digital, control estadístico para verificar la productividad y conciliación vía remota, lo que permite atender casos de trabajadores dentro y fuera del país.
Por ejemplo, hemos realizado audiencias 100% en línea y hasta en inglés o lenguas indígenas, garantizando acceso real a la justicia sin fronteras.

FJ: ¿Quiénes pueden acudir a la conciliación y es necesario contar con abogado?

GR: No es obligatorio acudir con abogado. Los centros tanto locales como federales, tienen la obligación de dar asesoría jurídica al trabajador o a la parte patronal en derechos laborales, plazos de prescripción, procedimiento de conciliación y procedimiento jurisdiccional.

La conciliación es gratuita y accesible para todas las personas. El Estado ofrece asesoría jurídica, acompañamiento durante la audiencia y, en caso de no llegar a un acuerdo, representación gratuita a través de las Procuradurías de la Defensa del Trabajo o del Instituto Federal de Defensoría Pública.
Es un modelo que realmente pone al trabajador en el centro, garantizando igualdad de condiciones frente al empleador.

FJ: ¿Qué perfil tienen los conciliadores y cómo se garantiza su imparcialidad?

GR: El conciliador debe ser licenciado en derecho con experiencia en materia laboral y estar certificado en el estándar de competencia 1374. Además de conocimientos jurídicos, requieren habilidades de negociación, manejo de crisis y empatía.
No basta la técnica: la conciliación también es humana. Hemos visto trabajadores que llegan en crisis, llorando o con ansiedad. El conciliador debe ser capaz de contener, escuchar y equilibrar los derechos de ambas partes. Con esta reforma del 2019 sí se buscó poner al en el centro al trabajador.

FJ: ¿Cómo se diferencian los centros federales de los locales?

GR: La diferencia radica en la competencia. El artículo 527 de la Ley Federal del Trabajo establece qué asuntos o qué ramas de la industria y servicio son competencia nuestra del Centro Federal. Algunos ejemplos son los sectores como energía, minería, automotriz, banca, telecomunicaciones, textil y petroquímica, entre otros.
Los centros locales se encargan de las demás ramas —como comercio, servicios o farmacias—, pero ambos siguen el mismo procedimiento y plazos.

Cuando un centro local se ve rebasado o no cuenta con medios electrónicos, el CFCRL colabora y asume casos para garantizar el acceso a la justicia, incluso por vía remota. Cuando hay trabajadores que por una cuestión de salud, que por una cuestión económica o de restricciones a su libertad, no puede acudir físicamente a un centro de conciliación laboral estatal y este no tiene la conciliación vía remota, nosotros aceptamos el asunto.

En el sistema federal estamos derribando grandes obstáculos que se tenían en el sistema laboral. En los estados los sigue habiendo, pero pueden retomar buenas experiencias y prácticas que ha ido impulsando el Centro Federal para ser estudiadas y ser implementadas posteriormente por los estados.

FJ: ¿Qué avances han tenido en la conciliación remota y qué papel juega en la actualidad?

GR: La conciliación remota nació durante la pandemia, nosotros arrancamos operaciones el 18 de noviembre del 2020 en medio de la contingencia sanitaria por COVID, mucha gente que enfermó tenía limitantes de acceso a la justicia y hubo muchos despidos irregulares en su momento. Debimos buscar estas formas de acceso a la justicia y facilitar a las y los trabajadores el inicio a un procedimiento conciliatorio.

En el 2021 lanzamos los lineamientos de conciliación vía remota porque la ley no los establece y llegó para quedarse. Es una forma que nosotros tenemos de proteger los derechos de las y los trabajadores en cualquier parte del mundo incluso. Lo hacemos a través de la plataforma Teams, con firma electrónica y total validez jurídica. Esto facilita el acceso para personas con discapacidad, trabajadores en el extranjero o con limitaciones económicas.

FJ: ¿Qué retos identificas para consolidar este modelo en los próximos años?

GR: El reto principal es la transformación cultural. Durante décadas nos enseñaron que ser buen abogado era “ganar juicios”. Hoy, el verdadero éxito está en resolver conflictos de forma rápida, efectiva y pacífica. Tenemos que cambiar la mentalidad de abogados, sindicatos, empleadores y trabajadores. La conciliación no es debilidad: es evolución. Si algo hemos aprendido es que en México sí se pueden hacer bien las cosas cuando todos colaboramos.

Semblanza: Doctora en Política Criminal, con Maestría en Prevención del Delito y Sistemas Penitenciarios por el Centro Jurídico Universitario, y Licenciada en Derecho por la Universidad Tecnológica de México. Posee certificación internacional como conciliadora de conflictos laborales otorgada por la Organización Internacional del Trabajo, así como acreditación en Técnicas de Conciliación por el Servicio Federal de Mediación y Conciliación de los Estados Unidos y la Consejería de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social del Gobierno de España. Con una trayectoria de más de 20 años en la Administración y Procuración de Justicia en México, ha ocupado cargos estratégicos en instituciones clave. Fue Subprocuradora General de Asuntos Foráneos y Subprocuradora General de Asesoría y Apoyo Técnico en la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo, liderando servicios de asesoría, conciliación y representación jurídica para personas trabajadoras, beneficiarios y sindicatos. Actualmente se desempeña como Coordinadora General de Conciliación Individual en el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral.

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