“En el sector público la barrera de género se ha reducido gracias a las cuotas electorales, en órganos de administración, las que se establecen de manera reiterada a través de legislación nacional. Soy una firme creyente de las cuotas porque no solo nombran por ser mujer, sino que se nombran a las mejores para los cargos.”
La Mtra. Leonor Quiroz Carrillo considera que a pesar de los importantes avances que han tenido las mujeres en los últimos años, todavía se presentan rezagos que deben enfrentar en distintos estratos de la sociedad, desde el ámbito jurídico, un contexto históricamente dominado por los varones, hasta el ámbito público y privado donde las mujeres se ven obligadas a superar diversas dificultades para alcanzar y mantener altos puestos ejecutivos, situaciones adversas que se agravan con diferencias salariales, violencia política contra las mujeres, desventajas por la repartición inequitativa de cuidados a otros miembros de la familia, acceso inequitativo a salud y educación, etc.
El tema de violencia de género merece un capítulo aparte, señala, y este es un aspecto en el cual el actual gobierno de Andrés Manuel López Obrador ha quedado a deber no solo por las polémicas decisiones que ha tomado en detrimento de las mujeres como la cancelación de estancias infantiles y el retiro de apoyo económico a refugios para mujeres víctimas de violencia, sino también por la manera en la que el Presidente ha confrontado las demandas de justicia hacia las mujeres que atribuye a ataques planeados por sus detractores, cuando las cifras reflejan que la violencia en general, y especialmente contra las mujeres, ha aumentado con respecto a otros sexenios. Presentamos a nuestros lectores la parte esencial de esta interesante entrevista.
FJ: ¿CUÁLES SON LOS RETOS MÁS SIGNIFICATIVOS QUE ENFRENTAN LAS ABOGADAS EN MÉXICO?
LEONOR QUIROZ CARRILLO (LQC): Las mujeres en general y las abogadas en particular nos enfrentamos a múltiples barreras. El ámbito de la abogacía es un ambiente machista en donde los hombres todavía no se han acostumbrado a compartir el poder y el éxito. Nosotras tenemos que invertir el doble de esfuerzo que invierte el hombre para poder conseguirlo. Algunos obstáculos son la diferencia salarial, la invisibilización de logros, los micromachismos que se presentan en foros, pláticas, en donde la mayoría son masculinos, todavía somos minoría en órganos colegiados como consejos de administración, posiciones de liderazgo, rectoras, notarias, en el país tenemos un 8 % de consejeras independientes y todas estas cifras que reflejan seres humanos, que estamos acostumbrados a escuchar cuando hablamos de disparidades y desigualdades en donde cada número refleja a una mujer que todavía no está tanto en el sector público como el privado. En el sector público la barrera de género se ha reducido gracias a las cuotas electorales, en órganos de administración, que se establecen de manera reiterada a través de legislación nacional. Soy una firme creyente de las cuotas porque no solo nombran por ser mujer, sino que se nombran a las mejores para los cargos.
El efecto que tienen las labores de cuidado sobre las mujeres durante la pandemia que tienen que abandonar su vida profesional para dedicarse a ellas es negativo porque no contamos con una cultura paritaria en las labores de cuidado, lo que representa otra barrera que nos impide llegar con la misma celeridad que un hombre en una carrera profesional.
A estas barreras se agrega el tema de violencia contra la mujer, la violencia política en razón de género es un tema relevante que no hay que dejar de hacer visible. La violencia contra la mujer que se puede padecer en una contienda electoral, la de todos los días como los feminicidios en donde se le arrebata la vida a once mujeres diariamente y las violencias que se viven en el ámbito laboral, es normal en determinados círculos invisibilizar los logros de una mujer versus un hombre, en una mesa de trabajo puede exponer una idea, pero no se le da la debida atención, en cambio cuando la misma idea es expuesta por un varón, se le otorga mayor importancia. Es sustancial atajar esas microviolencias, los chistes sexistas, y considerar que una mujer obtiene logros profesionales por razones distintas a su capacidad.
Cuando un hombre es firme, asertivo y firme en sus ideas, se le celebra su liderazgo, cuando una mujer tiene exactamente esa misma conducta, se considera que tiene que manejar sus emociones de una manera distinta, es inmadura, necia, no se adapta a un statu quo, etc. Quienes tuvimos el privilegio de estudiar una carrera, tenemos la obligación de apoyar a que no se presenten estas microviolencias a través de la sensibilización y del señalamiento cuando suceden y en toda la escala del violentómetro, atender y apoyar a las mujeres que requieran de nuestra ayuda en el ámbito de defensa cuando padecen estos círculos de violencia.
FJ: NO SE HA DADO EL MISMO IMPULSO A LA PARIDAD DE GÉNERO EN EL SECTOR PRIVADO QUE EN EL SECTOR PÚBLICO. ¿QUE OPINA AL RESPECTO?
LQC: Sin duda alguna, la respuesta está en las cuotas de género. Hay una resistencia a las cuotas en el sector privado, es un tema de aprender a compartir el poder y los logros, no tiene que prevalecer el miedo, las empresas son más productivas cuando son más diversas, me refiero no únicamente a mujeres, sino a comunidad LGBT, personas mayores, racismo, etc. Existe una serie de cuestiones que nos hacen perder en la cancha y esa diversidad es parte de dejar dinero en la mesa. Está comprobado que mientras más plurales seamos dentro de una decisión, eliminamos sesgos por la simple conformación de la mesa. Todos tenemos sesgos, conscientes e inconscientes, al hacer cada vez más plural una mesa y una decisión, eliminamos los sesgos porque se hace un análisis desde distintos puntos de vista y no desde uno solo.
“Está comprobado que mientras más plurales seamos dentro de una decisión, eliminamos sesgos por la simple conformación de la mesa. Todos tenemos sesgos, conscientes e inconscientes, al hacer cada vez más plural una mesa y una decisión, eliminamos los sesgos porque se hace un análisis desde distintos puntos de vista y no desde uno solo.”
En el Global Gender Gap Report del Foro Económico Mundial se celebra la paridad en México, estamos en una situación paritaria en el ámbito político, cuando pasamos a la columna de participación y columna económica, México se ubica en el lugar 124 de 153, lo que refleja que las cuotas de género han ayudado a que se abra la igualdad de acceso a estas oportunidades para hombres y mujeres y que lleguen mujeres talentosas.
No hay que olvidar que de nada sirve una cuota de género si no se mantiene a esa persona o si no ejerce ese poder. Es muy importante llegar como mantenerse y ejercer el poder de decisión por el que está en el puesto. Hemos visto a secretarias de Estado o legisladoras que no ejercen el poder que se les otorga y eso hace mucho daño a las mujeres que luchamos por las cuotas. Una cuota también es meritocrática, no es solo por el hecho de ser mujer que se eligen, sino que una mujer debe tener los méritos suficientes para alcanzar esa cuota y si ya llegó, la mujer tiene la obligación de ejercerlo de manera adecuada justamente para que no se elimine la efectividad de la cuota.
En el caso del sector privado es importante hablar de las acciones afirmativas, lo que sí está bajo nuestro control para promover que lleguen más mujeres y se mantengan. Es importante reclutar mujeres, así como promover la movilidad de ellas en la organización, para erradicar la discriminación desde el reclutamiento, se pueden establecer las currículas ciegas, con las cuales se analizan los méritos de las personas para verificar si cumple con el perfil sin que intervenga ningún tipo de sesgo, el primero es el género, el segundo es si es madre porque para el reclutador una mujer con hijos tiene menos tiempo disponible para el trabajo. De esta manera se privilegia a un hombre sobre una mujer o a una mujer sin hijos sobre otra que es madre, hablamos de discriminación dentro del mismo género que es necesario detener.
Se deben contar con los protocolos para prevenir la discriminación y las violencias en un centro de trabajo que es una obligación legal, está previsto como una obligación patronal en la Ley Federal del Trabajo. Sin embargo, de nada sirve romper con la estigmatización de hablar de violencia al interior de un centro de trabajo si solamente es un protocolo que está guardado en un cajón, tiene que ser un protocolo vivo, con mecanismos de denuncias que permitan a las mujeres que están siendo discriminadas, acosadas u hostigadas laboral o sexualmente, denunciar represalias, apoyada por un mecanismo efectivo de denuncia, sanción, reparación, garantía de no repetición.
FJ: ¿HASTA QUÉ PUNTO LAS RESPONSABILIDADES DE LA MUJER DENTRO DEL HOGAR INFLUYEN PARA NO ALCANZAR ALTOS PUESTOS DENTRO DEL SECTOR PÚBLICO Y EMPRESARIAL?
LQC: En este tema es importante hablar de estereotipos, no solo del género mujer, sino además de madre y abuela. Cuando asignamos este tipo de etiquetas a las mujeres, sean profesionistas o no, estamos discriminando por el simple hecho de su condición, pero además de su ámbito familiar. Es importante erradicar, incluso de nuestro propio leguaje, cuando hablamos de que ser madre puede impedir cualquier asunto de productividad laboral, esto es una creencia, pero, además, si nos miden en igualdad de circunstancias, el tiempo que dedica un hombre versus una mujer, esta última dedica el triple a las labores de cuidado a algún familiar, si hubiera un ámbito paritario de atención en las labores de cuidados estaríamos perfectamente dispuestas a que nos midieran de la misma manera. Las empresas y el sector público deben establecer este tipo de flexibilidad laboral, home office, trabajos de medio tiempo.
La sociedad machista impone estereotipos en los roles de género: hombre productivo, mujer cuidadora, que hay que romper desde la niñez, desde lo que aprendemos y nos es dado hasta cómo nos desarrollamos, es un proceso tardado, educativo, cultural. Las mujeres debemos crear una red que pueda apoyar las labores de cuidado para poder tener tiempo para nosotras mismas en el ámbito personal y profesional. En este caso también interviene el Estado, qué pasa cuando se desactivan las guarderías, cuando se desactivan las estancias infantiles como lo hizo este gobierno, las perjudicadas fuimos las mujeres y la niñez, cuando se les quita este andamiaje que servía para superar las barreras de labores de cuidado, impacta de manera diferenciada en ellas versus el padre de familia. El Estado debe tener cuidado en las acciones que se toman en programas sociales, estancias infantiles, violencia de género, red nacional de refugios, etc.
“Qué pasa cuando se desactivan las estancias infantiles como lo hizo este gobierno, las perjudicadas fuimos las mujeres y la niñez, cuando se les quita este andamiaje que servía para superar las barreras de labores de cuidado, impacta de manera diferenciada en ellas versus el padre de familia.”
Dentro del sector privado se tiene que promover este tipo de ayudas para poder considerar que estamos incidiendo de manera social en la organización, que se den de manera paritaria, no solo a las mujeres, como días flexibles, flexibilidad de horario laboral, trabajo en casa, días para que puedas ir a festivales, etc. Deben ser otorgados también para los hombres, porque de lo contrario se seguiría perpetuando los roles de género.
FJ: EN LOS ÚLTIMOS AÑOS HA HABIDO UN RETROCESO EN LOS DERECHOS DE LAS MUJERES ¿QUÉ ACCIONES PROPONDRÍA PARA REVERTIR ESTE FENÓMENO QUE SE HA AGUDIZADO EN LOS DOS ÚLTIMOS AÑOS DE PANDEMIA?
LQC: Primero garantizar el acceso a la nutrición, salud y educación a las niñas y niños de nuestro país. No pueden dejar de ser parte del análisis estas brechas estructurales que algunos enfrentan desde la niñez. Por ejemplo, en algunas zonas del país, donde están más arraigadas las formas de discriminación hacia las mujeres, muchas de ellas comen solamente si queda comida después de que los varones se alimentan; las mujeres sirven, los hombres comen. Asimismo, hay preferencia para que a los hombres se les atienda primero que a las mujeres cuando están enfermos; en la educación ocurre lo mismo, las niñas se deben quedar en casa porque el productivo es el hombre. Otra terrible costumbre es vender a las niñas a corta edad.
Se deben romper esas brechas para tener un acceso igualitario a nutrición, salud y educación en la primera infancia, si el Estado no garantiza estos derechos elementales para niños y niñas en las políticas públicas, estamos condenando a la niñez a una desventaja estructural, y si además la niñez que radica en estas zonas del país se les suman diferencias en virtud de género, se perpetúa en las niñas a la inmovilidad social, incluso hablando en temas de supervivencia. También es importante incidir en el núcleo familiar, todos tenemos la responsabilidad de hacer esta tarea en nuestro círculo más cercano, núcleo familiar o familia extendida, erradicar estos roles de género, que niños y niñas puedan educarse de la misma manera, que no se estereotipe desde que nace el niño o niña, que puedan tener las garantías en igualdad de circunstancia sin importar el género. Son importantes las voces disidentes de la familia, la típica oveja negra que quiere cambiar, que va en sentido contrario, esas son las personas que hacen el cambio, seamos esas personas en nuestro círculo familiar y social, en nuestro vecindario, seamos las personas que hablan de injusticias y con la verdad en la mano, que apoyan a la persona que está a su lado y la apoya para poder superar sus barreras.
Estos criterios deberían trasladarse al ámbito académico, la tolerancia cero a la discriminación tendría que ser parte de las materias que analizamos desde el kínder porque muchas veces sucede que en la familia se cuida, pero en la escuela es otra situación. Debemos cuidar que la educación que reciben nuestros hijos e hijas desde básica hasta superior, debe tener acceso a la materia de derechos humanos, unos de los objetivos de desarrollo sostenible de los derechos humanos es el tema de la igualdad y aterrizarlo en igualdad de género.
FJ: ¿QUÉ REFORMAS HACEN FALTA PARA CONSOLIDAR ESTA PROPUESTA?
LQC: No hace falta un marco legal, simplemente es un tema de combate a la impunidad, similar a cuando hablamos de protocolos, ¿de qué le sirve a una empresa cumplir con el artículo de la Ley del Trabajo que obliga a cumplir un protocolo cuando se tiene guardado en el cajón?, cuando no es un protocolo vivo, con un canal de denuncia y sanciones. Lo mismo sucede con las leyes, de nada sirve tener una legislación vanguardista cuando no hay voluntad de que se cumpla, parece broma pero es una realidad, en lugar de ser un área de cumplimiento, hago como que cumplo, pero estoy mintiendo, el incumplimiento de la ley es el ejemplo perfecto de la impunidad, la impunidad genera que estos temas se tomen a la ligera por parte de quienes rompen la ley, esto es atentar contra los derechos humanos de manera sistemática contra las niñas y las mujeres del país. No necesitamos nuevas reglas, leyes ni reformas, necesitamos que la autoridad haga cumplir la ley cuando se está violando y de manera oportuna. El acceso oportuno a la justicia es indispensable para acabar con este tipo de violaciones a los derechos humanos, es aquí donde se requiere de una política de Estado como eje principal, y ya ha sido el tema de feminismo, sobre todo en esta administración, se usa el tema del feminismo como un ataque del conservadurismo al gobierno.
“De nada sirve tener una legislación vanguardista cuando no hay voluntad de que se cumpla, el incumplimiento de la ley es el ejemplo perfecto de la impunidad, la impunidad genera que estos temas se tomen a la ligera por parte de quienes rompen la ley, esto es atentar contra los derechos humanos de manera sistemática contra las niñas y las mujeres del país.”
No es el ataque a un gobierno, nos están matando, nos están violando, a las niñas no se les garantizan sus derechos humanos, esto no tiene que ver con partidos políticos, ni izquierda, derecha, centro, etc. Se trata de salvaguardar la vida y seguridad de las niñas en este país y si no se hace nada desde el ámbito de políticas públicas se genera impunidad, por eso es importante tener un equilibrio procesal, donde sea un acceso efectivo a la justicia y que la ley se haga cumplir. Yo estoy en contra de más reformas, se necesita de un Estado con voluntad que haga cumplir lo que ya tenemos los mexicanos.
FJ: EN PANDEMIA HEMOS TENIDO UN DÉFICIT EN EL TEMA DE ACCESO OPORTUNO A LA JUSTICIA. ¿CÓMO LE HA AFECTADO AL SECTOR PRIVADO ESTA SITUACIÓN?
LQC: El acceso inoportuno a la justicia no es justicia, esto es algo muy importante de considerar cuando hablamos de violencias. ¿Cuántas veces sucede que en una barandilla ante ministerios públicos una mujer que ya fue violentada las autoridades le ponen más trabas para poder presentar su denuncia? Esta situación es el primer ejemplo de denegación de justicia. Luego sucede que la denunciante es revictimizada, pasar por todos estos trámites en donde la autoridad se muestra escéptica ante la denuncia, no analizar e investigar con perspectiva de género es algo que obstaculiza la debida defensa de los derechos humanos de las mujeres violentadas. Luego viene la parte judicial, si ya lograste tu denuncia, cuando la víctima ya pudo vencer su miedo a las represalias por parte del agresor, se logra confiar en el ministerio público y brincar las barreras para presentar la denuncia, se tiene que esperar a ver si la toman en serio. Si se logra presentar y su denuncia llega al ámbito judicial, si no se juzga con perspectiva de género, la resolución es denegatoria del acceso a la justicia.
En la parte de investigación y en la de judicialización de los casos urge la perspectiva de género, jueces juzgando con perspectiva de género, así como investigaciones. El argumento más recurrente a una víctima de violencia es que el Estado no pudo defenderla porque no denunció. No se comprende lo que una mujer tuvo que pasar para poder denunciar, lograr salir de su casa, vencer el miedo a su agresor, cabe la posibilidad de que ella y sus hijos sean dependientes económicamente del agresor. Es decir, primero tiene que vencer toda esta parte personal, luego debe enfrentarse al tiempo de espera para iniciar la denuncia, a preguntas inadecuadas en la investigación, revictimización, los argumentos de que fue atacada por su forma de vestir por la noche. Estas situaciones provocan que una mujer no denuncie porque además de que no va a lograr justicia, va a ser revictimizada y su vida puede ser puesta en un mayor riesgo del que ya lo está.
“No se comprende lo que una mujer tuvo que pasar para poder denunciar, lograr salir de su casa, vencer el miedo a su agresor, cabe la posibilidad de que ella y sus hijos sean dependientes económicamente del agresor. Primero tiene que vencer toda esta parte personal, luego debe enfrentarse al tiempo de espera para iniciar la denuncia, a preguntas inadecuadas en la investigación, revictimización, los argumentos de que fue atacada por su forma de vestir por la noche.”
Cuando no hay sensibilización en los investigadores, en las personas que juzgan, estamos ante la gran dificultad de generar confianza en la ciudadanía para que las mujeres que están inmersas en un círculo de violencia sepan que cuentan con un lugar seguro. La mujer va a analizar cuál es su lugar más inseguro, en su casa con su agresor o en el ministerio público donde la revictimizan o cuando tiene que superar todas esas trabas y llegar al ámbito judicial donde ni siquiera va a conseguir una resolución favorable porque no va a ser en tiempo o va a ser revictimizada o ni siquiera llega al juicio.

Leonor Quiroz Carrillo es Abogada y Maestra en Administración Pública y en Políticas Públicas por el Tecnológico de Monterrey. Ha ocupado los cargos de Directora de Clasificación y Datos Personales de la Dirección General de Clasificación y Datos Personales del IFAI; Consejera Independiente del Consejo de Administración del Fideicomiso en Nacional Financiera; Consejera Nacional, Participación de Carácter Honorario de la Coparmex; Vicepresidenta de la Comisión de Integridad y Ética Empresarial e Integrante de las Comisiones de Derechos Humanos y Empresa, Diversidad e Inclusión, Estado de Derecho y Enlace Legislativo del CCE. Está afiliada al Women Corporate Directors, la Barra Mexicana de Abogados y al Ilustre y Nacional Colegio de Abogados de México.








