Tokenización de activos

Propiedad y posesión en la era digital (Tokenización de activos)

Muchas operaciones financieras están siendo tokenizadas usando tecnología blockchain, sin embargo, cuando estamos frente a activos digitales, la propiedad y posesión se acreditan de formas muy peculiares y específicas, las cuales es necesario conocer para generar los derechos y obligaciones que derivan de estas.

Derivado de las propiedades de la tecnología blockchain, cada vez existen más negocios que buscan en la tokenización una forma eficiente de operar. Y es que usando blockchain estamos creando representaciones electrónicas de derechos sobre activos del mundo real, lo cual permite poner a alcance de más personas la posibilidad de adquirir un beneficio sobre estos activos, que va desde un rendimiento, hasta el uso y goce de los activos blockchainizados (tokenizados).

 Sobre esta línea, es primordial dejar claro que, a la fecha, un token no otorga la propiedad de ninguno de los activos que representa, al menos que el mismo token sea el activo que se busca tokenizar, como los autoglyphs (https://lnkd.in/dMB3_BBM), pero ésta es la única excepción a la regla y no se trata de activos del mundo físico, sino 100% digitales.  

OJO esto puede ser superado en cualquier momento, pero hasta ahora el token es un vehículo que facilita la transmisión de posesión y propiedad de los instrumentos o acuerdos legales que contienen los derechos sobre un activo.

Con base en lo anterior, hay que distinguir entre forma y fondo, y los casos en que la forma se convierte en fondo, y para ejemplificar, en una compraventa se requiere de un acuerdo sobre precio y cosa, sin embargo, cuando se trata de inmuebles, si este acuerdo no queda registrado debidamente y bajo el protocolo establecido, esta transmisión no será válida, por lo que la forma se convierte en fondo cuando la transacción es sobre inmuebles.

 Ahora bien, cuando estamos frente a una transacción sobre blockchain hay que generar la «ruta crítica» de la operación para identificar el momento de poseer y obtener la propiedad del activo virtual.

Y dicha ruta comienza cuando creas o abres una wallet para criptomonedas, en la cual no puedes poner todos tus billetes, de hecho, por cada tipo de token o criptomoneda debes mantener una «cartera» diferente, y esto es debido a que cada una tiene reglas y tecnologías diferentes.

De aquí surgen los llamados “white papers” que son los documentos que los creadores de tokens o criptomonedas generan para describir de forma precisa sus características y propiedades, tanto operativas, de seguridad y legales.

Hasta este punto tenemos claro que cada token tiene características peculiares que, más adelante, vamos a ver que influyen en su posesión y/o propiedad, pero el siguiente punto que debe considerarse son las wallets y los diferentes tipos que existen.

Para hablar de propietario o poseedor de un criptoactivo, es importante identificar la wallet en la cual éste se encuentra el criptoactivo sobre el cual se busca acreditar la posesión o propiedad.

En este sentido, hay que distinguir entre tener una wallet fría, descentralizada y/o abrir una cuenta en una institución financiera que permita la operación con criptoactivos o en un exchange centralizado.

Pero antes de analizar los diversos tipos de wallets, es importante tener clara la figura de custodio.

La custodia de criptoactivos se refiere al almacenamiento de claves privadas asociadas con una wallet.

En términos legales será depositario de criptoactivos quien tenga las llaves privadas de las wallets que contengan los códigos que den acceso a los tokens que están en la blockchain.

Esto es bien importante, porque para el caso de Bitcoin no se puede ser custodio directo de los satoshis (unidad de medida de Bitcoin), ya que estos viven en la blockchain, ése es su almacén y/o bóveda de resguardo natural. Sin embargo, tratándose de tokens creados para un ecosistema específico, si bien estos “viven” en la blockchain, dependiendo del tipo de blockchain y token puede tenerse el control de los mismos, y en consecuencia, su posesión y propiedad.

Hay múltiples formas de custodia de criptomonedas, cada una con sus propios beneficios y compensaciones únicas. Existen opciones que no dependen de ninguna institución o de un tercero, así como opciones en línea y fuera de línea, las cuales están disponibles para ayudar a custodiar criptomonedas y proteger sus activos digitales.

 Con base en lo anterior, el poseedor de las llaves de una wallet, en un principio, será el depositario de los criptoactivos que en dicha wallet se contienen, y salvo que exista algún otro acto que genere un título diferente, también será propietario, por lo que, a contrario sensu, si no tienes las llaves privadas, legalmente no eres propietario, de ahí la famosa frase de “not your keys, not your coins”.

Por esta razón los exchanges pueden dividirse en custodios y no custodios, siendo los primeros los que guardarán (depositarios) las llaves privadas de las cuentas de sus usuarios, y los no custodios, aquellos que solamente permiten el intercambio de los criptoactivos, pero las llaves de las wallets pertenecen y están en posesión de los usuarios, por lo que son estos los que son depositarios y custodios de sus criptoactivos.

 Y respecto a las wallets, vamos a ver en la siguiente entrega los tipos y el nuevo tipo de wallet que te permite hacer transferencias físicas de criptoactivos, y como resultado, la propiedad de los tokens que en ellas estén almacenados, será de quien detente dicha wallet, excepto si existe un acto jurídico que establezca lo contrario.

Mientras tanto, cierro esta entrega con la reflexión respecto a la posesión y propiedad de activos digitales, en la que, como podrás darte cuenta, existe una laguna, ya que hay un estado intermedio entre la posesión y propiedad de criptoactivos y el de sus llaves, generando así posibilidades de otorgar beneficios y derechos a diversas personas, en un mismo momento, respecto a un mismo activo virtual.

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