LegalTechTalk London 2026: el liderazgo y la comunidad como motores de la transformación legal

Evento

Durante muchos años, cuando hablábamos de transformación legal, la conversación giraba alrededor de la perspectiva tecnológica pero hoy esa conversación se desvanece. Eso quedó claro en LegalTechTalk London 2026, el mayor encuentro europeo sobre innovación y transformación legal, que reunió a más de 5,500 asistentes, 400 speakers y una feria con más de 2,200 soluciones LegalTech provenientes de todo el mundo.

Europa ha dejado atrás el debate sobre si la tecnología debe formar parte del ejercicio profesional. La inteligencia artificial ya no es una promesa; es parte de la infraestructura cotidiana de las organizaciones legales. La conversación ahora se centra en cómo integrarla a los procesos, cómo generar valor, cómo gestionar su gobierno y, sobre todo, cómo desarrollar las capacidades humanas necesarias para aprovechar todo su potencial.

La tecnología es un hecho y el foco está en el desarrollo del liderazgo, la cultura organizacional y las comunidades que serán capaces de impulsar esa transformación. Porque la siguiente transformación del derecho ya no es tecnológica, es de potencial humano. El verdadero reto consiste en desarrollar organizaciones y líderes capaces de adaptarse continuamente al cambio y de usar la tecnología para poder brindar mejores soluciones legales.

 

Inteligencia artificial: de la productividad al propósito

Una de las reflexiones más provocadoras del evento fue reconocer que, aunque el ecosistema LegalTech ha alcanzado un alto nivel de madurez, gran parte de la innovación sigue enfocada en hacer más eficiente el trabajo de los abogados, despachos y departamentos jurídicos.

Sin embargo, aún existe una importante deuda con la sociedad. El 90% de la población mundial tiene derechos reconocidos por su constitución o similar, pero solo el 8% tiene capacidad económica para activarlos. La verdadera innovación no consiste únicamente en optimizar la gestión de la práctica legal, sino en repensar cómo integrar los servicios jurídicos en la vida cotidiana de las personas y desarrollar tecnologías que les permitan conocer, ejercer y defender sus derechos, contribuyendo a cerrar la enorme brecha de acceso a los servicios legales y a la justicia que aún persiste en el mundo.

Esta reflexión nos lleva a una pregunta aún más profunda: Si la IA podrá automatizar entre el 40% y 60% de las tareas legales, ¿qué haremos con esas horas ahorradas?¿para qué queremos ser más productivos?

Durante años hemos medido el éxito de la innovación por el número de horas ahorradas o procesos automatizados. Pero si no redefinimos el propósito de esa productividad, simplemente utilizaremos ese tiempo para hacer más de lo mismo: trabajar más, producir más y acelerar un modelo que ya muestra claros signos de agotamiento.

La verdadera promesa de la inteligencia artificial no es que los abogados trabajemos más rápido, sino que podamos dedicar más tiempo a aquello que ninguna tecnología podrá reemplazar: pensar estratégicamente, crear, escuchar, liderar, construir relaciones de confianza, tomar mejores decisiones, acompañar mejor a nuestros clientes, y sobre todo, encontrar formas de habilitar derechos y acercar los servicios legales a las personas. En otras palabras, devolver humanidad al ejercicio de la profesión.

Porque el objetivo de la tecnología no debería ser convertir a las personas en máquinas más eficientes, sino permitir que las personas sean más humanas. La inteligencia artificial puede transformar cómo trabajamos. Pero solo el liderazgo consciente puede transformar por qué trabajamos y en quién nos convertimos durante ese proceso.

La verdadera pregunta ya no es cómo la inteligencia artificial puede hacer más productivos a los abogados. Sino ¿qué haremos con el tiempo que nos devuelva?

 

La transformación sucede en comunidad

El foro lo abrió Bradley Collins, fundador de LegalTechTalk, y esta afirmación que hizo probablemente resume el espíritu del evento: La transformación no sucede en aislamiento. Sucede cuando una comunidad se reúne alrededor de una creencia compartida de que las cosas pueden ser mejores».

Más allá de las conferencias y de la impresionante exhibición tecnológica, el verdadero valor del encuentro fue la comunidad que se ha construido alrededor de la innovación jurídica. Una comunidad integrada por abogados, directores jurídicos, despachos, empresas Legaltech, académicos, consultores y operadores del sistema de justicia que comparten una misma convicción: el futuro del derecho solo puede construirse de manera colaborativa.

Este año fue especialmente significativo ver una representación creciente de Latinoamérica, convocada por Abogado Digital, que reunió a líderes jurídicos, representantes de asociaciones Legaltech y autoridades del sector justicia para participar activamente en la conversación global sobre el futuro del derecho.

Por parte de México asistieron Edna Barba y Lara, Directora Jurídica de Afore XXI Banorte, y Erika Montaño, Directora Ejecutiva de Control de Negocio y Compliance en Banamex, ambas integrantes de la comunidad de Las Abogadas Más Influyentes en México.

Desde Argentina, Matías Fischböck, Presidente de la Asociación Legaltech de Argentina (ALTA), encabezó una destacada delegación integrada, entre otros, por Gabino Tapia, Ministro de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires, Mario Adaro, Ministro de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza y Raquel Mass y Agustín Negre, directores de abogados.com.ar.

La delegación latinoamericana también contó con la participación de Daniel Marques, Presidente de la Asociación Brasileña de LegalTech, y de Karol Valencia, representante de Perú y fundadora de Wow Legal Experience.

Más allá de su asistencia, la presencia de estos líderes reflejó el creciente interés de la región por integrarse a las conversaciones internacionales sobre innovación jurídica, intercambiar experiencias con otros mercados y construir puentes de colaboración que permitan acelerar la transformación del ecosistema legal en Latinoamérica.

 

La participación latinoamericana en la conversación global sobre el futuro del derecho

Más allá de asistir al evento, este año Latinoamérica tuvo una participación activa en el escenario de LegalTechTalk London 2026. A través de 3 paneles, representantes de la región aportamos nuestra experiencia y perspectiva en temas fundamentales para el futuro de la profesión: el liderazgo y bienestar de los equipos legales, la evolución del rol estratégico del General Counsel y los desafíos de la independencia judicial y la innovación en los sistemas de justicia.

𝐂𝐨́𝐦𝐨 𝐞𝐬𝐭𝐚𝐛𝐥𝐞𝐜𝐞𝐫 𝐞𝐥 𝐛𝐢𝐞𝐧𝐞𝐬𝐭𝐚𝐫 𝐜𝐨𝐦𝐨 𝐮𝐧 𝐡𝐚𝐛𝐢𝐥𝐢𝐭𝐚𝐝𝐨𝐫 𝐜𝐥𝐚𝐯𝐞 𝐝𝐞𝐥 𝐞́𝐱𝐢𝐭𝐨 𝐢𝐧𝐝𝐢𝐯𝐢𝐝𝐮𝐚𝐥 𝐲 𝐜𝐨𝐥𝐞𝐜𝐭𝐢𝐯𝐨

Janet Huerta, Directora de Abogado Digital

El primero de estos espacios fue «𝐂𝐨́𝐦𝐨 𝐞𝐬𝐭𝐚𝐛𝐥𝐞𝐜𝐞𝐫 𝐞𝐥 𝐛𝐢𝐞𝐧𝐞𝐬𝐭𝐚𝐫 𝐜𝐨𝐦𝐨 𝐮𝐧 𝐡𝐚𝐛𝐢𝐥𝐢𝐭𝐚𝐝𝐨𝐫 𝐜𝐥𝐚𝐯𝐞 𝐝𝐞𝐥 𝐞́𝐱𝐢𝐭𝐨 𝐢𝐧𝐝𝐢𝐯𝐢𝐝𝐮𝐚𝐥 𝐲 𝐜𝐨𝐥𝐞𝐜𝐭𝐢𝐯𝐨.« panel en el que participé que puso sobre la mesa un tema que hace pocos años difícilmente habría formado parte de un congreso de innovación legal: el bienestar y la salud mental como habilitadores estratégicos del alto desempeño.

Durante el panel compartí los hallazgos del Segundo Estudio de Innovación Legal en Latinoamérica, elaborado por Abogado Digital, que revela que el 60% de los profesionales del derecho presentan altos niveles de estrés asociados al riesgo de burnout. A partir de ello reflexionamos sobre cómo la inteligencia artificial puede incrementar la productividad, pero no cambia por sí sola las creencias que sostienen la cultura laboral.

Compartí el concepto de la Trampa del Desempeño, esa tendencia a construir nuestra identidad alrededor de los resultados y creer que nuestro valor depende exclusivamente de lo que logramos o producimos. Mientras esa mentalidad permanezca, la tecnología seguirá liberando tiempo que volveremos a llenar con más trabajo.

El verdadero reto consiste en construir culturas donde el bienestar deje de verse como un beneficio adicional y se convierta en un habilitador estratégico del desempeño sostenible.

El desafío del General Counsel de equilibrar las expectativas de múltiples grupos de interés

Erika Montaño con sus colegas panelistas

Erika Montaño de México intervino en el panel «El desafío del General Counsel de equilibrar las expectativas de múltiples grupos de interés”, una conversación centrada en uno de los mayores desafíos del abogado corporativo moderno: gestionar simultáneamente las expectativas del Consejo de Administración, la Dirección General, las distintas áreas del negocio, los reguladores, los despachos externos y, cada vez más, de la opinión pública.

Los panelistas coincidieron en que el éxito del General Counsel ya no depende únicamente del conocimiento jurídico. Hoy resultan indispensables competencias como la comunicación estratégica, la inteligencia política, la capacidad para traducir riesgos legales en lenguaje de negocio y la construcción de redes de confianza que permitan ejercer influencia dentro y fuera de la organización. El General Counsel evoluciona así de asesor legal a verdadero líder estratégico del negocio.

Defendiendo la democracia: protegiendo la independencia judicial en una era de polarización política

Matias Fischböck, Mario Adaro y Gaino Tapia

Finalmente, uno de los espacios de mayor relevancia para nuestra región fue el panel dedicado a los retos de la independencia judicial y el futuro de la justicia, en el que participaron Matías Fischböck, Presidente de ALTA (Asociación Argentina de LegalTech); Mario Adaro, Ministro de la Suprema Corte de Justicia de Mendoza; y Gabino Tapia, Ministro de Justicia de la Ciudad de Buenos Aires.

La conversación analizó los desafíos que enfrentan actualmente los poderes judiciales frente a la creciente polarización política, la presión sobre la independencia de los jueces y la necesidad de fortalecer la confianza ciudadana en las instituciones. Asimismo, se discutió el papel que la innovación y la tecnología pueden desempeñar para construir sistemas de justicia más transparentes, eficientes y accesibles, siempre acompañados de mecanismos que preserven el Estado de Derecho.

Estos 3 paneles demostraron que Latinoamérica ya no solo observa la transformación legal: hoy participa activamente en ella, aportando experiencias, aprendizajes y una visión propia al debate internacional.

Liderar la transformación

Después de dos días de conversaciones quedó claro que la profesión jurídica atraviesa un verdadero cambio de paradigma. La inteligencia artificial seguirá evolucionando y muchas de las tareas técnicas que hoy ocupan buena parte del tiempo de los abogados serán automatizadas o profundamente transformadas. Por ello, el verdadero diferenciador ya no será únicamente el conocimiento jurídico, sino la capacidad de liderar personas, colaborar, comunicar, generar confianza, construir comunidades y aprender continuamente.

Sin embargo, al regresar a Latinoamérica resulta inevitable hacer una reflexión. Mientras en Europa la conversación ya no gira alrededor de si es necesario implementar tecnología, sino sobre cómo gobernar la inteligencia artificial, desarrollar líderes y rediseñar la profesión, en gran parte de nuestra región seguimos discutiendo temas que deberían estar resueltos desde hace años: si vale la pena digitalizar procesos, invertir en Legaltech o profesionalizar la gestión de los despachos y departamentos jurídicos.

Seguimos operando, en muchos casos, desde una lógica de supervivencia. La carga operativa consume nuestro tiempo y nos impide detenernos a construir organizaciones más estratégicas. Paradójicamente, muchos de los problemas que hoy enfrentan abogados y organizaciones como sobrecarga de trabajo, ineficiencias, falta de información para tomar decisiones, desgaste de los equipos y procesos desarticulados, ya cuentan con soluciones tecnológicas y de gestión ampliamente probadas.

El reto ya no es la falta de herramientas sino la capacidad de cambiar nuestra manera de pensar.

La buena noticia es que Latinoamérica comienza a ocupar un lugar cada vez más relevante en esta conversación global. La participación de líderes de distintos países en LegaltechTalk Londres demuestra que nuestra región tiene talento, experiencia y una visión propia que aportar al futuro del derecho.

Ahora el desafío consiste en acelerar ese cambio. En dejar de preguntarnos si debemos transformarnos y comenzar a preguntarnos cómo hacerlo mejor y más rápido. La innovación dejó de ser un reto exclusivamente tecnológico para convertirse en un reto de liderazgo, cultura y comunidad.

El futuro del derecho no será liderado por quienes tengan la mejor tecnología, sino por quienes sean capaces de construir organizaciones que aprendan continuamente, comunidades que colaboren y líderes que inspiren a otros a evolucionar.

Latinoamérica ya no ocupa un asiento entre el público. Hoy tiene una voz propia. Ahora nos corresponde convertir esa voz en acción.

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