A un mes de haber llegado a la Casa Blanca, Donald Trump materializó la designación de los cárteles mexicanos como grupos terroristas, lo que implicará acciones legales, económicas y militares, esto último es una de las preocupaciones del gobierno mexicano, que se intente una avanzada militar en territorio nacional como ha sucedido en otros países argumentando seguridad nacional, y en este caso el combate al tráfico de drogas. Días antes de este suceso, La Agencia Central de Inteligencia de EE. UU. (CIA) confirmó el uso secreto de drones para vigilar a los cárteles, bajo órdenes del presidente Trump.
De acuerdo a la nota informativa, en la misma lista en la que aparecen Al Qaeda o Hezbolá, se incluyó a seis cárteles mexicanos: El Cartel de Sinaloa, el Cartel Jalisco Nueva Generación, el Cartel del Golfo, el Cartel del Noroeste, los Cárteles Unidos y la Nueva Familia Michoacana. La designación incluye “herramientas adicionales para detener a estos grupos” y “reducir el apoyo a las actividades terroristas”, destacó Marco Rubio, secretario de Estado estadounidense. A esto se sumó Canadá, bajo el mismo argumento, librar la crisis del fentanilo y usar las herramientas disponibles para desmantelar o interrumpir las actividades de estos grupos criminales, recordemos que esa nación también está bajo la amenaza de Trump de imponer aranceles.
En respuesta, la presidenta Claudia Sheinbaum aseveró que “con México es colaboración y cooperación nunca subordinación, no injerencismo y menos invasión”, por lo que ampliaría la denuncia contra las armerías de EE. UU. y envió una reforma al artículo 19 para establecer la pena más severa posible a quien se vea involucrado en la producción o distribución ilegal de armas en México, de igual forma, una adición al artículo 40 para dejar claro que México no aceptará ninguna intervención extranjera. El objetivo, indicó, es que la decisión de Estados Unidos no sea vista como una oportunidad para invadir la soberanía mexicana.
A estos sucesos se suma la carta de Ismael el Mayo Zambada en la que exige al gobierno mexicano solicitar su extradición y evitar sentar un “precedente peligroso”, “si el gobierno de México no actúa el suscrito seré condenado a pena de muerte sin lugar a ninguna duda y, además, esto constituirá un precedente peligroso que permitiría que en cualquier momento cualquier gobierno extranjero pudiera de manera impune violentar nuestro territorio y soberanía”.
En su postura, Sheinbaum enfatizó: “ni caemos en chantajes, ni caemos en amenazas. Cumplimos con nuestra responsabilidad, con la Constitución y con las leyes, frente a una situación como esta a dónde va uno, pues al derecho de cualquier mexicano”, por lo que analizará la posibilidad de la repatriación, no por defender al capo sino “es el derecho de un ciudadano mexicano frente a ser juzgado allá”. Por su parte, Alejandro Gertz Manero aseguró que el gobierno mexicano pidió la extradición del capo en cuatro ocasiones, anterior a la petición de el Mayo, sin respuesta aún, “la petición de esta persona ya se cumplió y se cumplió con amplitud y dentro de los marcos legales que México tiene obligación de establecer”, dijo. No obstante, la intervención del gobierno mexicano podría ahondar la crisis entre naciones y el gabinete de seguridad lo sabe, por eso han recomendado a la presidenta no solicitar la repatriación para evitar otras medidas que puedan afectar al país.
Son obvias las implicaciones políticas tanto internas como externas de esta situación, pero también las económicas, pues sigue vigente la amenaza de Donald Trump de imponer aranceles, a lo que la presidenta señaló que tratará de negociar con Estados Unidos, en caso de suceder, se buscará redirigir lo que se produce y buscar nuevos mercados y también tiene planes B, C o D.
Aunque la narrativa de Trump podría tener tintes bélicos, se puede observar como una medida de presión para obligar al gobierno mexicano a combatir a los narcotraficantes. En diferentes ocasiones la presidenta Claudia Sheinbaum ha enfatizado que, así como su predecesor, su gobierno no replicará la estrategia calderonista, sin embargo, en las últimas semanas de febrero, el gobierno mexicano informó de operativos que han resultado en detenciones importantes de personajes clave del cartel de Sinaloa y esto no puede verse independiente a la amenaza de imposición de aranceles.
A pesar de que se percibe una postura fuerte y firme del gobierno mexicano, lo que ha sido reconocido incluso a nivel mundial, se puede también ver un gradual arrinconamiento en materia de seguridad, migración y economía, pues el contrincante es nada más y nada menos que el mayor socio comercial del país y su ahora presidente se ha puesto radical con cualquiera que lo desafíe.








