Los abogados somos profesionales del derecho, esto es algo que no siempre se dimensiona y valora jurídicamente, un profesional de lo jurídico significa quien tiene claridad y capacidad de aplicación de la libertad, incluido el límite, en cada asunto preventivo o correctivo a su cargo; si realmente existen profesionales del derecho no deben existir dudas sobre si el derecho aplica frente a la inteligencia artificial (IA), incluyéndose los usos de tecnología jurídica (LegalTech) basada en IA. Anotándose que esto se logra cumplir cuando el abogado puede ser y, como tal, es diligente en el uso de LegalTech, porque ello solo existe cuando el producto de LegalTech es válido, cuando se armoniza jurídicamente con el ambiente donde se vaya a emplear y cuando el abogado cumple de alguna forma con lo procedente jurídicamente cuando usa LegalTech.
El cumplimiento profesional del derecho frente a la LegalTech es el resultado de lo anterior, no basta con crear productos coincidentes con el deber ser jurídico en su dimensión abstracta sino que el producto debe existir en concreto con conformidad jurídica, según el caso; lo que es posible cuando se usa diligentemente por parte de cada abogado usuario de él. El reto es generar que los abogados conozcan y ejerzan el derecho a nivel profesional, incluso el uso negligente de legaltech hace que el abogado se despreocupe de ello y pueda considerar que está actuando cumpliendo con su ética profesional, cuando en realidad esta operando unos elementos jurídicos y unos elementos antijurídicos, en cuanto a lo que sea opuesto al deber ser jurídico, mediante el producto de LegalTech involucrado; con resultados desastrosos.
La innovación en cuanto al derecho a través de la LegalTech ocurre cuando un abogado, profesional jurídicamente, usa diligentemente un producto de LegalTech producido/desarrollado válidamente; no cuando la LegalTech es un medio al que exclusivamente se ingresan artículos de normas y se procesa dicha información con el producto para dar un resultado basado en ello. El resultado del cumplimiento del derecho mediante LegalTech consiste en operar mediante el producto los fundamentos del derecho, que son universales, a la medida de como procedan las normas puntuales a la medida de cada asunto, a cargo del abogado, esa es la forma de cumplir con las normas y, específicamente, con el derecho.
No es cierto que existan normas según cada forma conocida como sistema jurídico (tales como el common law y el civil law, o maneras basadas en el confucianismo o la dimensión musulmana); una norma solo es lo armónico con los derechos y deberes y, en definitiva, con la libertad, incluido su límite, jurídicamente. Esto aclara el porqué una nueva norma solo existe cuando mediante lo definido en dicha forma se logre una manera más simple, frente a las preexistentes, de ejercer la libertad. Si algo se pretende presentar como norma, pero es algo antijurídico, no se debe cumplir; otra cosa es que se debe ejercer la vía eficaz para que explícitamente se reconozca que no hace parte del derecho.
Tampoco es verdad que lo implícito del derecho es una especulación o que lo explícito del derecho siempre se quede corto frente a la realidad, por favor, una norma es compuesta por la forma en la que los principios jurídicos, las reglas jurídicas y, como tal, los fundamentos jurídicos (es decir, los elementos del deber ser jurídico) apliquen según su causa, contenido, efecto, forma, naturaleza jurídica. Lo que abre la percepción del derecho a que una norma es el todo relacionado con lo permitido y, por tanto, prohibido, frente a cada fundamento presente en cada forma conocida como norma puntual; por eso es que el derecho es el todo de la norma, y esa es la situación que supera la existencia de vacíos, lagunas, antinomias, etc., (todo) lo normativo es armónico, necesario, aplicable, entre sí. Solo cuando se cumple con el todo de la norma (todo del derecho) se gozan los derechos y deberes, preventiva o correctivamente, según el caso.
El derecho es específico, especificable, suficiente, conectado, universal; lo demás es inexistente como forma del derecho. Los abogados debemos ser profesionales del derecho y así seleccionamos, adoptamos, controlamos, usamos, LegalTech para potenciar nuestro profesionalismo; ¿quedan dudas de si el abogado es reemplazable? Arrepintámonos de tan magno error y valorémonos, pero eso se presenta cuando nos basamos en la ética jurídica, es decir, la obtención de justicia; que aclaro, no es algo dependiente del punto de vista de cada quien, y dentro de ello no es algo ligado a las escuelas/corrientes jurídicas (como el iusnaturalismo e iuspositivismo) que cada quien adopte en su ejercicio profesional, es lo ajustado a lo jurídico, según el caso.
En este punto podemos simplificar el mensaje: legaltech válida significa el logro de justicia de una forma más efectiva que la obtenida con la capacidad jurídica directa del abogado. Es interesante cómo el derecho debe ser concretado para poder ser, verdaderamente, conocido, organizado y operado mediante LegalTech; los abogados pueden y, en sentido estricto, deben hacerlo. Cuando se busca incluir estándares, es decir, formas prácticas, detalladas, fluidas, eficaces, seguras, completas, oportunas, para lograrlo se puede sentir que un estándar es algo contrario al derecho, es decir, a la discrecionalidad jurídica; pero la arbitrariedad solo existe cuando se manifiesta alguna forma de culpa, por negligencia o dolo.
Un estándar y, más aún, la forma de autorregularse por parte de los seres humanos, y dentro de ello por parte de los abogados, es algo válido cuando permite que el caso esté armonizado jurídicamente; lo grave es cuando lo considerado como estándar no lo es, al no ser un elemento técnico sino antitécnico (ya que lo técnico es lo conforme con el deber ser jurídico, o sea lo justo; lo que soluciona, no lo que complica; lo simplificador), y se forman barreras para el cumplimiento del derecho, es decir, confusiones sobre el derecho, complejidades innecesarias, ilusiones infundadas sobre la simplificación del derecho que no solucionan los problemas jurídicos sino que, por ende, los aumentan. Seamos profesionales del derecho, usemos legaltech cuando sea lo técnico y facilitemos la forma de lograr la justicia. Todo esto necesita que estemos entrenados en el uso diligente de LegalTech.








