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El Nuevo Rumbo del INACIPE a sus 50 Años

Entrevista

En el marco del quincuagésimo aniversario del Instituto Nacional de Ciencias Penales (INACIPE), conversamos en exclusiva para Foro Jurídico con su actual Director General, el Dr. Jorge Nader Kuri. En esta charla conducida por Jackie Huerta y Julio Guillén, el Dr. Nader Kuri —quien combina una sólida trayectoria académica como exdirector de la Facultad de Derecho de la Universidad La Salle con una profunda experiencia en el servicio público— desglosa los pilares de su proyecto institucional como la profesionalización y el servicio de carrera en la Fiscalía General de la República (FGR), hasta la integración de tecnologías disruptivas como la Inteligencia Artificial y las neurociencias en la investigación criminal.

El Dr. Nader enfatiza que el INACIPE no solo es una escuela para funcionarios, sino un centro de investigación aplicada que busca humanizar la justicia y dotar a los operadores de herramientas técnicas que superen la mera opinión subjetiva para basarse en la evidencia científica. Además, expone los desafíos de profesionalizar a los operadores de justicia en México y la urgencia de transitar hacia una investigación criminal aplicada que responda a las complejas realidades delictivas del siglo XXI.

Foro Jurídico (FJ): Jorge, para comenzar y dar contexto a nuestros lectores, ¿cómo definirías hoy la misión y la relevancia del INACIPE dentro de la estructura de la Fiscalía General de la República?

A 50 años de su fundación, el INACIPE no solo celebra su historia, sino que busca establecer una nueva hoja de ruta para las ciencias penales, reafirmando su papel como referente académico y técnico en México

Jorge Nader Kuri (JNK): El Instituto Nacional de Ciencias Penales es una institución que cumple cinco décadas de historia en México, cuya misión principal ha sido siempre la impartición de educación y capacitación en las ciencias penales. Actualmente, el INACIPE forma parte de la Fiscalía General de la República como un órgano académico fundamental.

Nuestra labor es multidimensional. Por un lado, somos un órgano de educación y capacitación; funcionamos como una universidad que ofrece especialidades, maestrías y doctorados abiertos a cualquier interesado en el mundo del derecho y las ciencias penales. Por otro lado, capacita al personal de la Fiscalía en sus procesos de ingreso, profesionalización y alta especialidad. Encargándose de que los agentes del Ministerio Público, policías de investigación, peritos, facilitadores y analistas cuenten con el rigor científico necesario para cumplir su labor. Somos un órgano público con autonomía técnica que realiza investigación académica, científica y tecnológica, además de promover la divulgación del conocimiento.

FJ: Con tu experiencia previa en el ámbito universitario privado, ¿qué retos encuentras al dirigir este alumnado especializado?

JNK: Esta es una gran pregunta porque el reto que me impuso la Fiscal General de la República, la licenciada Ernestina Godoy, es múltiple. Se trata de consolidar al INACIPE en cuanto a la pertinencia de sus estudios profesionales que ofrece y en investigación. El primer desafío es la actualización, debemos estar a la vanguardia para que los programas académicos sean útiles y atractivos.

El segundo reto es no quedarnos anclados en los conceptos clásicos. El INACIPE debe hablar hoy de inteligencia artificial aplicada a la procuración de justicia, de neurociencias en la teoría de la imputación objetiva y de nuevas habilidades periciales para que el experto nos diga qué dice la ciencia y no solo su opinión particular. Queremos combinar la historia de las ciencias penales con los grandes temas actuales.  Buscamos que la investigación sea aplicada; no solo teoría con metodología, sino soluciones para los problemas que enfrenta la justicia penal, como la nueva relación entre policías y ministerios públicos a raíz de las reformas que permiten a la policía investigar delitos y el valor que esto tiene ante los jueces. Otra línea, desde luego está el proceso penal, a 10 años de la instrumentación del Código Nacional de Procedimientos Penales, hay que evaluarlo para saber si se requiere una reforma.

Finalmente, el tercer desafío es que la capacitación que damos a los operativos sea de alta calidad, con humanismo y sea continua. No debemos olvidar que el insumo de los operadores de justicia siempre es un ser humano, sea la víctima o el imputado. Queremos llevar a nuestro personal a una alta especialización; imagínate un país donde el Ministerio Público que investiga lavado de dinero sea un experto capaz de comprender fenómenos complejos como los bitcoins y la trazabilidad de fondos financieros. También incluir formación inicial para que toda aquella persona que desee ingresar como agente del Ministerio Público Federal a la policía, a peritos y analistas. Sabemos que en medida que tengamos mejor personal sustantivo, la procuración de justicia va a mejorarse.

El Instituto apuesta por la integración de tecnologías disruptivas, como la Inteligencia Artificial y las neurociencias, para modernizar la investigación criminal y responder con mayor eficacia.

FJ: Hay ministerios públicos que arrastran malas prácticas o rezagos del sistema anterior. ¿Existe algún programa para identificar estas necesidades formativas?

JNK: Para esos efectos existe un plan general de capacitación derivado de un estudio sobre necesidades que se realizó con anterioridad. La FGR tiene un área interna encargada de la planeación que nosotros ejecutamos. Actualmente, tenemos un portafolio de programas y de certificaciones para ofrecer a la gente del Ministerio Público, policías, peritos.

Ahora estamos actualizando ese estudio de necesidades preguntándole directamente a los agentes del Ministerio Público qué les hace falta en su formación para hacer mejor su trabajo, incluso a los mandos para saber qué habilidades y competencias son requeridos para sus equipos de investigación. Queremos definir un «mapa de competencias críticas». No se trata solo de darles formación inicial y ya, sino de un plan de profesionalización individualizado, un portafolio de microcredenciales.

Buscamos cubrir desde habilidades generales como redactar con claridad, argumentar en audiencias y tratar a la gente con principios mínimos de respeto a la dignidad personal, hasta especializaciones profundas. Queremos agentes humanos que no pierdan la empatía social. Ante la rotación de personal, debemos tener soluciones para ajustar ese portafolio de microcredenciales para que la capacitación siempre tenga una lógica, sin importar si el agente pasa de anticorrupción a delincuencia organizada. Aspiramos una formación permanente.

El INACIPE evoluciona para ser un centro de investigación aplicada y al mismo tiempo consolidar l Servicio Profesional de Carrera en la Fiscalía General de la República para garantizar que la procuración de justicia en México cuente con operadores altamente capacitados

FJ: ¿Existe una vinculación entre estos cursos y las posibilidades de promoción dentro de la fiscalía?

JNK: Tiene que ser así. La Fiscalía está construyendo su servicio profesional de carrera y la profesionalización es un elemento fundamental. Actualmente, hemos detectado que mucho personal sustantivo se la pasa yendo a cursos, pero esos estudios no tienen un peso específico en su trayectoria institucional. Queremos que la capacitación obligatoria sea un elemento clave para la evaluación del desempeño y para los ascensos. Si quieres ascender, tendrás que acreditar esta capacitación. El Estado mexicano capacita todo el tiempo, pero a veces esos cursos no tienen un hilo conductor; te mandan a uno de género y luego a uno de oratoria sin una respuesta clara del porqué. Se trata de poner orden para que estos estudios realmente le sirvan al servidor público.

FJ: Hablando de investigación criminal, ¿cómo se capacita en México para lograr esas investigaciones técnicas y forenses, casi «hollywoodescas», donde hay equipos multidisciplinarios?

JNK: Esa es una gran área de oportunidad. Debe haber un nuevo entendimiento a nivel práctico entre los equipos de investigación. La ley ordena que las investigaciones complejas se realicen con el Ministerio Público, el policía, el analista y el perito trabajando juntos produciendo datos de prueba y argumentando ante los jueces. Ya no se trata de un Ministerio Público aislado en su escritorio mandando oficios. El sistema acusatorio nos lleva a eso: a sentarse en una mesa a discutir el caso bajo una dirección jurídica, dividiendo el trabajo según las habilidades de cada quien. Es un objetivo, pero es necesario que todos trabajen como equipo que estén debidamente capacitados y profesionalizados con anterioridad, sin improvisar.

FJ: Hay un tema que nos preocupa a los abogados: la constante evolución de los criterios judiciales. Entre reformas constitucionales y nuevas leyes, la información es abrumadora. ¿Cómo apoya el INACIPE al Ministerio Público para que no se quede sin herramientas frente a criterios que a veces parecen variar en todo el país?

JNK: Es una preocupación muy válida porque los agentes, particularmente los que litigan, deben estar actualizados no solo en el marco normativo, sino en la interpretación jurisprudencial que se emite semana a semana. En el INACPE operamos bajo un modelo de facilitación del conocimiento donde el estudio de estos criterios es una exigencia de formación. Sin embargo, vamos más allá de la ley escrita; estamos impulsando lo que llamamos «conversatorios». Se trata de grupos mixtos permanentes donde ministerios públicos, policías y jueces dialogan en un entorno académico para comprender sus respectivas realidades. El objetivo es que un juez comprenda, por ejemplo, los retos logísticos de una puesta a disposición desde la sierra, y que el Ministerio Público entienda la labor del juez, logrando así depurar las malas prácticas y fortalecer el «arte del litigio» que no siempre aparece en los códigos.

FJ: ¿Tiene el INACPE la facultad de proponer reformas legales basadas en estas investigaciones, especialmente cuando detectan obstáculos en el Código Nacional de Procedimientos Penales?

JNK: Ni la Fiscalía ni el INACPE tenemos la facultad directa de formular iniciativas de reforma. No obstante, el Código Nacional de Procedimientos Penales otorga a la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia la facultad de hacer propuestas normativas. Para que estas no sean simples ocurrencias, deben tener una base científica, y ahí es donde entramos nosotros. Actualmente, la Conferencia, presidida por la fiscal Ernestina Godoy, trabaja en un análisis del sistema de justicia a 10 años de su implementación. El INACPE participa sistematizando y analizando metodológicamente las propuestas de los fiscales de todo el país para que la Conferencia pueda tomar decisiones informadas que eventualmente puedan ser adoptadas por algún legislador.

FJ: Además de la capacitación académica, ¿qué papel juega el instituto en la certificación de competencias profesionales que exigen las nuevas leyes generales?

JNK: Este es un punto crucial. Leyes recientes en materia de extorsión, trata de personas o justicia para adolescentes exigen, más allá del conocimiento, una certificación de competencias. El INACPE tiene la facultad de otorgar estas certificaciones bajo los criterios que establece la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia. Por ejemplo, ante la nueva ley general en materia de extorsión, es fundamental que un operador en Campeche tenga las mismas habilidades que uno en la Federación. Nosotros trabajamos para que, a través de convenios de colaboración, podamos homologar la formación y evaluación en todas las fiscalías del país, asegurando que el personal de investigación y persecución cuente con los lineamientos mínimos necesarios para cumplir con su deber.

FJ: Para concluir esta charla, rumbo a los 50 años del Instituto. Es una fecha simbólica que marca medio siglo de pensamiento penal en México. ¿Qué se planea para la celebración?

JNK: Tenemos un programa de festejos muy amplio y prácticamente ya empezamos. Estamos realizando una conferencia semanal que anunciamos a través de nuestras fuentes abiertas, como nuestra página de Facebook, Instagram y la cuenta de X (antes Twitter). Hacia el 22 de junio, que es la fecha exacta del aniversario del INACIPE, tendremos un acto muy solemne de festejo.

Además, entre los meses de junio y agosto, estamos organizando un gran Congreso Internacional con la participación de muchas instituciones con las que estamos haciendo alianzas en materia de ciencias penales. En este congreso, el objetivo es analizar el futuro de las ciencias penales a 50 años del INACIPE y establecer algún documento, declaratoria o iniciativa de esa naturaleza que marque el rumbo a seguir. Como he dicho, vamos a tirar la casa por la ventana en este aniversario para celebrar la historia y proyectar el futuro del Instituto.

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Jorge Nader Kuri es Licenciado en Derecho por la Universidad La Salle, cuenta con una especialidad en amparo por el Instituto de Especialización Judicial de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Es maestro en Ciencias Penales y doctor en Ciencias Penales y Política Criminal por el Instituto Nacional de Ciencias Penales. Fue director de la Facultad de Derecho de La Salle; en el servicio público ha desempeñado diversos cargos ocupando varias direcciones generales en la entonces Procuraduría General de la República. Es miembro de varias academias como la Mexicana de Ciencias Penales, la Asociación Mexicana de Derecho Penal y Criminología, la Sociedad Mexicana de Criminología y de la Academia Mexicana de Derecho Internacional. Es coautor de diversas obras y articulista. Actualmente es el director del Instituto Nacional de Ciencias Penales.

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