Entrevista con Carlos Pérez Macías

EL COMPLIANCE COMO MOTOR DE COMPETITIVIDAD Y SEGURIDAD JURÍDICA EN MÉXICO: CARLOS PÉREZ MACÍAS

Entrevista

Como Presidente de la World Compliance Association (WCA) Capítulo México, el Mtro. Carlos Alberto Pérez Macías lidera los esfuerzos para profesionalizar y estandarizar la integridad corporativa en el país. Su gestión al frente de este organismo internacional ha sido fundamental para fortalecer el ecosistema del cumplimiento en México, posicionándose como un facilitador clave que impulsa la adopción de marcos éticos y técnicos que permiten a las empresas mexicanas alinearse con las mejores prácticas globales de gobernanza.

Esta labor institucional se sustenta en una sólida trayectoria profesional como abogado experto en Gestión de Riesgos y Prevención de Lavado de Dinero. Desde su práctica como Socio Director en C&D Consultores en Riesgos Patrimoniales, el Maestro Pérez Macías aporta un enfoque pragmático y especializado, diseñado para blindar a las organizaciones ante los complejos desafíos operativos y normativos de la actualidad. Su capacidad para integrar la visión gremial con la técnica de campo lo convierte en un referente esencial para entender el cumplimiento como un motor de seguridad y competitividad temas que profundiza en esta conversación con Foro Jurídico.

Foro Jurídico (FJ)- Maestro, considerando la evolución del marco jurídico en nuestro país, ¿cómo describe la situación actual del Compliance en México y cuáles son los retos más apremiantes para su consolidación en el sector empresarial?

Carlos Pérez (CP)- México se encuentra en una etapa de transición crítica hacia la madurez normativa. Hemos pasado de un cumplimiento «cosmético» o basado meramente en manuales, a uno de carácter operativo y exigible. Actualmente, el Compliance en México enfrenta el reto de la armonización regulatoria, donde las empresas deben converger normativas penales, administrativas y de transparencia. El desafío más apremiante es la institucionalización de la integridad; es decir, lograr que el cumplimiento deje de percibirse como una reacción ante la fiscalización y se convierta en una política de gobernanza interna. La situación actual exige que las organizaciones dejen de ser sujetos pasivos y se transformen en entes proactivos capaces de demostrar el «debido control» ante cualquier autoridad.

FJAnte un entorno económico globalizado, ¿cuál considera que es el aporte fundamental del Compliance para la competitividad y la sostenibilidad de las empresas mexicanas?

CP-El aporte fundamental es la generación de confianza y certidumbre jurídica, activos que hoy son tan valiosos como el capital financiero. Una empresa que implementa un programa de cumplimiento robusto no solo mitiga riesgos de sanciones o de responsabilidad penal corporativa, sino que adquiere una «licencia social» para operar en mercados internacionales. El Compliance aporta sostenibilidad al blindar la reputación de la marca y optimizar la gestión de riesgos en la cadena de suministro. En términos de competitividad, permite que las empresas mexicanas accedan a mejores condiciones de financiamiento y se conviertan en socios preferentes para inversiones extranjeras, pues garantizan un entorno de negocios ético, transparente y, sobre todo, predecible a largo plazo.

FJDada su trayectoria en la gestión de riesgos, ¿cuál es el papel que juega el Compliance como eje preventivo en materia de Lavado de Dinero dentro de las organizaciones?

CP– El Compliance es la columna vertebral de cualquier sistema de Prevención de Lavado de Dinero (PLD). Su papel no se limita al cumplimiento de obligaciones formales, sino que establece un enfoque basado en el riesgo que permite a la organización conocer profundamente con quién hace negocios. A través de políticas de Due Diligence y el conocimiento del beneficiario controlador, el Compliance actúa como una barrera técnica que impide que la empresa sea utilizada como vehículo para operaciones con recursos de procedencia ilícita. En este sentido, un programa de cumplimiento efectivo transforma la prevención de un simple checklist administrativo en un sistema de inteligencia corporativa que protege la integridad financiera y la permanencia legal de la entidad.

FJExiste una percepción de que el cumplimiento es puramente normativo, sin embargo, ¿podría detallarnos qué ámbitos legales están intrínsecamente relacionados con el Compliance y cómo interactúan entre sí?

CP– El Compliance es, por naturaleza, multidisciplinario y transversal. No puede acotarse a una sola rama, ya que interactúa simultáneamente en diversos frentes legales. En primer lugar, está el Derecho Penal, bajo la figura de la responsabilidad de las personas jurídicas; el Derecho Laboral, a través de los protocolos de ética y no discriminación; y el Derecho Administrativo, en lo relativo a las contrataciones públicas y el combate a la corrupción. Asimismo, guarda una relación estrecha con el Derecho Mercantil en temas de gobierno corporativo, y con la protección de datos personales y la propiedad intelectual. Esta interacción crea un ecosistema de control donde el incumplimiento en un área suele generar un efecto dominó de riesgos en las demás, lo que exige una visión jurídica de 360 grados.

FJMaestro, desde su perspectiva como líder del capítulo mexicano, ¿cuál es la función primordial que desempeña la World Compliance Association y cómo influye en el fortalecimiento de la cultura de integridad en el país?

CP– La World Compliance Association funciona como el máximo organismo técnico y de referencia para la profesionalización del sector. Nuestra función principal es doble: por un lado, actuamos como un puente de conocimiento que traslada los estándares internacionales a la realidad operativa mexicana; y por otro, servimos como un ente certificador y normativo que garantiza la calidad en la práctica del cumplimiento. La WCA influye directamente al dotar a las organizaciones de marcos de referencia técnicos y auditables, lo que permite pasar de una ética discursiva a una integridad comprobable. Nuestra labor es ser el catalizador que ayude a México a elevar sus índices de transparencia y competitividad ante los ojos del mundo.

FJUna de las grandes fortalezas de la WCA es su estructura técnica. ¿Qué valor aportan sus diversos Comités y cómo es que órganos especializados, como el de PLD, Oficiales de Cumplimiento, Compliance Penal y Auditoría, robustecen la labor de sus asociados?

Los Comités Técnicos son el corazón intelectual de nuestra asociación. Su valor reside en la especialización: por ejemplo, nuestro Comité de PLD trabaja en la actualización constante frente a las tipologías de lavado de dinero; el de Compliance Penal analiza la evolución de la responsabilidad de las personas jurídicas; y el de Auditoría desarrolla los criterios de verificación indispensables para que un programa sea eficaz. Contar con órganos para Oficiales de Cumplimiento y otras áreas específicas permite que nuestros asociados no solo reciban información, sino que participen en la creación de criterios técnicos de vanguardia. Esta estructura técnica robustece la labor del profesional, brindándole el respaldo de un cuerpo colegiado que valida y profesionaliza cada vertiente del cumplimiento corporativo.

FJMirando hacia el futuro y considerando la rápida tecnificación de la fiscalización en México, ¿hacia dónde debe evolucionar la función del cumplimiento en los próximos años para seguir siendo el motor de seguridad jurídica que las empresas necesitan?

La evolución debe dirigirse hacia el Compliance 4.0 o tecnológico. Ya no es suficiente con tener procesos estáticos; la función debe transformarse en un sistema dinámico asistido por el análisis de datos y la inteligencia de riesgos en tiempo real. El cumplimiento del futuro debe ser preventivo por diseño y estar totalmente integrado en la estrategia de negocio, no como un apéndice legal. Mi visión es que el cumplimiento sea el marco que permita a las empresas mexicanas innovar y crecer con la seguridad de que su integridad es inexpugnable. El reto es que la ética corporativa deje de ser un requisito y se convierta en el valor más rentable de cualquier organización.

FJMaestro, para concluir esta enriquecedora charla, ¿podría compartirnos una reflexión personal sobre lo que el Compliance significa para usted, más allá de los códigos y las normas, y qué mensaje final dejaría a los líderes que hoy tienen el futuro de sus empresas en sus manos?

Al final del camino, el Compliance no debe entenderse como un conjunto de leyes frías o un manual de procedimientos guardado en un escritorio; el Compliance es, en esencia, un acto de responsabilidad con el futuro.

A lo largo de mi trayectoria, he comprendido que la verdadera integridad no se mide por la ausencia de sanciones, sino por la presencia de valores firmes en cada decisión tomada bajo presión. Mi reflexión para los líderes empresariales es que vean en el cumplimiento el camino más corto hacia la trascendencia. En un mundo donde la confianza es el recurso más escaso y valioso, ser una empresa íntegra es la única estrategia que garantiza una permanencia real.

No construyan empresas que solo busquen utilidades inmediatas a costa de riesgos ciegos. Construyan organizaciones que puedan mirar de frente a sus colaboradores, a sus clientes y a la sociedad. El Compliance es el marco que nos permite decir que el éxito es posible sin comprometer nuestros principios. La integridad, señores, no es una restricción al crecimiento; es el motor que permite que ese crecimiento sea sólido, ético y, sobre todo, humano. Mi compromiso desde la World Compliance Association es seguir trabajando para que esta visión sea el estándar, y no la excepción, en nuestro México.

COMPARTIR

Artículos

RELACIONADOS