Ética y Abogacía

Entrevista

Entrevista con el Lic. Gonzalo Alarcón I., Fundador del Bufete Jurídico Alarcón Méndez Sánchez Abogados.

El destacado abogado corporativo, Lic. Gonzalo Alarcón, aborda en esta plática la relación que existe entre ética y la abogacía y la importancia que tiene para el abogado vincularse a un código de ética. Además, el abogado no solo tiene que cumplir una función frente a su cliente, sino que debe considerar a la sociedad porque la abogacía tiene función social, por lo que en la actualidad se le concibe un guardián de la cultura de la legalidad.

De acuerdo con Gonzalo Alarcón, los tres grandes pilares en la formación del abogado son técnico-jurídica, ética y probono, este último cumple la función social de trabajar arduamente para tomar casos de clientes que no cuentan con los medios para pagar un buen abogado. Abunda sobre la gran área de oportunidad que todavía representa la colegiación para la profesionalización de los abogados en México en donde las Barras cuentan con códigos de ética sólidos y juntas de honor para los casos de abogados que cometan actos antiéticos o de corrupción; y el papel relevante de los ciudadanos para hacer frente a la corrupción en nuestra sociedad. A continuación presentamos la parte sustancial de esta entrevista realizada por  la maestra Ligia González Lozano.

“La pregunta ¿dónde quedó la ética? existe desde los inicios de la abogacía, es cosustancial a la propia naturaleza de una profesión, se vincula con la definición de ¿qué es ser buen abogado?”

LIGIA GONZÁLEZ LOZANO (LGL): PARECE QUE LA ÉTICA ES ALGO QUE TODOS ANHELAMOS PORQUE SI NOSOTROS CONOCEMOS A ALGUIEN QUE NOS GARANTIZA UN COMPORTAMIENTO ÉTICO, NOS BRINDA TRANQUILIDAD Y CONFIANZA. HOY OCURRE LO CONTRARIO, NOS ASALTA LA INCERTIDUMBRE CUANDO NOS ENFRENTAMOS A ASUNTOS LEGALES Y EN TODOS LOS NIVELES.

GONZALO ALARCÓN (GA): La pregunta ¿dónde quedó la ética? existe desde los inicios de la abogacía, es cosustancial a la propia naturaleza de una profesión, se vincula con la definición de ¿qué es ser buen abogado? Actualmente, hemos perdido la noción de que la ética es parte de la abogacía y de cualquier profesión, adherirse a un código de ética es tener un manual de excelencia profesional, la ética es ser un buen abogado, tenemos muchas formas de percibir la ética, pero simple y sencillamente deberíamos centrarnos en esta posición aristotélica práctica, llevar a la ética a la práctica, no dejarla en la filosofía o en el pensamiento, porque eso nos va a hacer cumplir con una función social. Habría que recordar el juramento de Hipócrates de los médicos que conocemos a partir del siglo XVII aunque data del año 300 a. C. que inicia con la frase primum non nocere, primero es no hacer daño, este es el fundamento de la ética.

LGL: ¿CÓMO PUEDE EL COMPORTAMIENTO ÉTICO CAMBIAR NUESTRA VIDA INDEPENDIENTEMENTE DE NUESTRA PROFESIÓN?

GA: Nos debemos preguntar si queremos ser parte del problema o parte de la solución, queremos ser guardianes de la cultura de la legalidad y del Estado de Derecho o arquitectos de la corrupción porque hay casos en donde vemos que al final del camino el que está en un esquema de corrupción y el que lo diseñó e instrumentó son abogados y por el conocimiento que tenemos de las normas sabemos por dónde escurrirnos y caer en temas de corrupción. El código de ética de la Barra dice que no debemos perder de vista que cumplimos con una función social como lo establece el código de ética de la Barra Mexicana. Colegio de Abogados, donde dice que somos servidores del Derecho y coadyuvantes de la justicia.

En 1821, en un caso famoso que sucedió en Inglaterra, el abogado Henry Brougham defendía a la reina Carolina de Brunswick en un divorcio contra Jorge IV, El Rey se quería divorciar argumentando adulterio por parte de la Reina; gracias a su gran defensa, el abogado creó una crisis institucional en aquel país porque defendió con tal celo a la Reina que generó un conflicto político constitucional. El discurso del abogado se tomó como un paradigma de lo que era la representación de un cliente por su abogado: “solamente tenemos ante nosotros a una persona enfrente, que es a nuestro cliente, en este sentido tenemos que defender celosamente los intereses de nuestro cliente”. Este paradigma de cumplimiento del celo profesional llevado a un extremo se diluyó con el paso del tiempo en el buen sentido, luego el gran abogado norteamericano, Rosco Pound, en los años 50 declaró que no podíamos dejar de ver que el abogado no solo tiene que cumplir una función frente a su cliente, sino que tiene que considerar a la sociedad porque la abogacía tiene función social, de esta manera diluyó este celo con el cual hacemos todo por nuestro cliente y nos olvidamos de reglas, jueces y toda la sociedad.

“El abogado tiene que ir más allá, preguntarse: ¿es correcto lo que está haciendo mi cliente?, con lo que se forma una nueva concepción de la ética profesional.”

A principios de este siglo, otro gran abogado, Benjamin Heineman, autor de libros destacados como High Integrity with a High Performance, dijo que el abogado tiene que cambiar la pregunta y ya no puede quedarse con la pregunta a su cliente de ¿si esto es legal?, sino que tiene que ir más allá: ¿es correcto lo que está haciendo mi cliente?, con lo que se forma una nueva concepción de la ética profesional. Actualmente está de moda la teoría de los guardianes o gatekeepers, con lo cual la doctrina y la sociedad se preguntan si el abogado debe ser guardián de la cultura de la legalidad, la respuesta es sí.

LGL: ¿DÓNDE SE ENCUENTRA EL LÍMITE DE DEFENDER AL CLIENTE POR ALGUNAS MALAS PRÁCTICAS QUE COMETE AL GRADO DE ABANDONAR SU CASO?

GA: Aproximadamente en el año 2000 la Barra de Abogados de Nueva York publicó un documento en donde analizaba nueve casos de empresas como Enron, Worldcom, etc., incluido un caso de TV Azteca por un escándalo acerca de una colocación de valores en Nueva York, en donde el abogado de esta empresa de TV Azteca que se llamaba Codisco se dio cuenta de que había una serie de irregularidades y delató ante la Comisión de Valores de Estados Unidos a su propio cliente siguiendo las normas de la Ley Sarbanes Oxley (SOX). La realidad es que se cuestionó si los abogados debían cumplir la función de gatekeepers, esta discusión sigue, porque el abogado debe representar a su cliente y tiene el deber de confidencialidad. El caso fue celebrado por la Barra de Abogados de Nueva York como digno de comentarse con respecto a la labor del abogado que tuvo la valentía de delatar las conductas ilegales de su propio cliente siguiendo los lineamientos de la legislación que en ese momento le exigían. En México también hemos tenido casos de empresas transnacionales que tras algunos escándalos inmobiliarios nos damos cuenta que quien gestionó esto fue un abogado.

LGL: ¿CUÁL ES SU DIAGNÓSTICO DE LOS ABOGADOS EN MÉXICO? PORQUE GENERALMENTE EL OFICIO DE ABOGADO EN ESTE PAÍS SE RELACIONA CON LA CORRUPCIÓN.

GA: Hay una gran área de oportunidad, desgraciadamente la colegiación en México no es obligatoria, creo que es un grave error del ejercicio profesional, se ha hecho bien en México con los contadores que tienen al Instituto Mexicano de Contadores Públicos o el Colegio de Notarios de la Ciudad de México que hace un esfuerzo por tener agremiados, además de hacer exámenes de oposición para obtener las autorizaciones del notariado. No hemos dado los pasos correctos, no logramos que haya esa colegiación obligatoria en los abogados, pero las Barras siguen haciendo un gran esfuerzo todos los días para buscar no solo que exista la formación técnico-jurídica, sino también la formación ética de los abogados.

Hasta el año pasado había alrededor de 1,900 instituciones de educación superior que emiten títulos de abogado o de posgrado de la profesión del derecho, instituciones con reconocimiento y validez oficial de estudio en cursos intensivos de hasta cuatro meses, las también conocidas como escuelas de garaje, el título que emiten esas escuelas es igual a la de cualquier otra universidad, pero pueden tener una carencia técnico-jurídica y de ética.

LGL: ¿QUÉ OCURRE CUANDO UNA PERSONA TIENE UNA URGENCIA LEGAL Y NO CUENTA CON LOS RECURSOS PARA PAGAR UN BUEN ABOGADO?

GA: Las barras siguen siendo nuestra primera trinchera que tiene tres grandes pilares en cuanto a formación: técnico-jurídica, ética y probono. En este último tenemos que trabajar arduamente para tomar casos de clientes que no tienen los medios para pagar un buen abogado. Si tomamos una clara formación ética, nos daremos cuenta que como tenemos que cumplir una función social, los honorarios no son lo más importante, así lo estipula el código de ética de la Barra, aunque evidentemente tenemos que cubrir nuestros gastos y los de nuestros colaboradores. Hace 10 años se llevó a cabo el diagnóstico de la justicia cotidiana en México cuyo objetivo era eliminar este tipo de situaciones, si tengo un pagaré de 5 mil pesos y el abogado me cobra 10 mil, no me conviene porque voy a perder 5 mil.

Desde el punto de vista de la paz social, un presupuesto de la paz es la justicia, si no hay justicia, ¿cómo va a haber paz? Son problemas que tenemos que enfrentar como sociedad, no se los podemos dejar al gobierno, no podemos permitir que el gobierno solucione nuestros problemas, como Barras, abogados y sociedad tenemos que enfrentarnos a esto y resolverlo.

LGL: ¿QUÉ OCURRE CUANDO DISTINTOS ABOGADOS ACTÚAN SIN ÉTICA CON SUS CLIENTES?

GA: Si estos abogados pertenecen a una Barra se deben activar los mecanismos de honor de las Barras, por ejemplo, la Asociación Nacional de Abogados de Empresa (ANADE), el Ilustre y Nacional Colegio de Abogados de México (INCAM) y la Barra Mexicana de Abogados cuentan con códigos de ética sólidos y juntas de honor que pueden tomar cartas en el asunto. El problema viene cuando no pertenecen a una Barra que es lo que normalmente ocurre, en este caso no existe una responsabilidad ética porque no están sujetos a una norma de esta naturaleza, tienen que accionar una responsabilidad civil por negligencia profesional, pero es ir al juzgado, contratar a otro abogado para que lleve el caso. En Estados Unidos y Europa no ocurren estas situaciones, con la colegiación obligatoria es mucho más fácil controlar a los abogados.

LGL: ¿EXISTE ALGUNA INSTITUCIÓN PÚBLICA QUE SE ENCARGUE DE ESTAS DENUNCIAS CONTRA LOS ABOGADOS?

GA: Esta labor la debe cumplir la Dirección General de Profesiones en donde se puede ejercer alguna acción de responsabilidad con los abogados que caigan en esta situación. Tengo entendido que a lo largo de la historia de esta direcciónse han sancionado a cinco abogados por conductas de esta naturaleza. La realidad es que no es muy eficiente y contribuyen al problema social de que nos consideran un lastre social, como dicen por ahí, el 99.9 % de los abogados es el que le da mala fama a los demás.  

LGL: ¿HASTA QUÉ PUNTO LA PRESIÓN SOCIAL Y LOS MEDIOS AYUDAN A CONOCER Y SANCIONAR LA FALTA DE ÉTICA DE NUESTRO GREMIO Y DE CUALQUIER OTRA PROFESIÓN?

GA: La sanción social ayuda, pero se diluye rápido como dice Max Webber: cuando hay mala fama de un comerciante, lo único que ocurre es que ya no lo vuelven a contratar para un servicio. El problema es que la reacción social se diluye rápido y no es eficiente. Actualmente, la función de las redes sociales ayuda en el prestigio. También hay abogados que no les interesa demasiado que los tachen de corruptos en las redes o en los medios.

LGL: ¿QUIZÁ ESTÁ EN LA SOCIEDAD EXIGIRNOS EL BUEN COMPORTAMIENTO?

GA: Recuerda que cuando preparamos juntos el código de integridad ética empresarial y su manual para el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), se generó un anexo donde se establecen las reglas que debe considerar una empresa para contratar a un abogado externo, por ejemplo, la empresa debe fijarse que tenga competencia profesional, diligencia, la capacidad técnico-jurídica de que contraté al fiscalista y sabe derecho fiscal, además de capacidad ética, es decir, conocimiento ético. El manual pide que el abogado presente por escrito sus honorarios, si cobra que facture, que esté adherido a algún código de ética de algún Colegio, pide a las empresas verificar que ese abogado no ha sido sujeto de sanciones éticas y que tengan educación jurídica continua.

“El abogado debe presentar por escrito sus honorarios, estar adherido a algún código de ética de algún Colegio, investigar que no ha sido sujeto de sanciones éticas y que tenga educación jurídica continua.”

LGL: SE TIENE LA IDEA DE QUE UN BUEN ABOGADO ES AQUEL QUE GANA TODOS LOS CASOS, INCLUSO CON ARREGLOS QUE LLEVA A CABO POR DEBAJO DE LO LEGAL.

GA: Una empresa estadounidense que se dedica al autoservicio tuvo un crecimiento inusitado e inauguró varias sucursales en poco tiempo, la gente se preguntaba cómo lograba obtener permisos tan rápido de uso de suelo y licencias inmobiliarias y resultó que tenían un abogado que era repartidor de dinero, algo que le costó millones a la empresa cuando se publicó la investigación. No podemos permitir este tipo de conductas y es lo que dice el manual de integridad y ética empresarial, si le pagas al abogado que esté claramente relacionado en qué se gasta ese dinero.

LGL: UNA RECOMENDACIÓN PARA LAS EMPRESAS ES PONER UNA CLÁUSULA PARA QUE SEA EN ESCALADA, PORQUE HAY ABOGADOS QUE DICEN, NO TE PREOCUPES YO TE FACTURO TODO Y YO ME ENCARGO Y DE AHÍ PARA ABAJO SE MANEJA EL DINERO. POR OTRA PARTE, ¿QUÉ OCURRE CON LOS PROFESIONISTAS QUE HAN SIDO SANCIONADOS POR PRÁCTICAS DE JUSTICIA COTIDIANA, INCLUSO CON PRISIÓN O SANCIONES DE CARÁCTER PENAL?

GA: Hemos platicado con profesionistas y con gente de órganos de ética de otras Barras del mundo y expresan su opinión sobre la baja cantidad de casos de ética que tenemos en México, preguntan esto ocurre porque tenemos altos índices de ética y explicamos que es debido a lo contrario, no denunciamos, no promovemos, somos apáticos en este sentido. Mientras que en la Barra de Nueva York tienen 100 casos diarios de gente que denuncia a su abogado por falta de ética. Por ejemplo, la investigación ya citada de nueve casos de empresas de primer nivel que cotizaban en la Bolsa, donde se incluye el de TV Azteca y en donde se denuncia a los abogados que cometen irregularidades. Otro ejemplo es el programa que se llama 60 Minutos donde un reportero fue a varios despachos de Nueva York como un supuesto representante de un alto exfuncionario de gobierno africano donde les exponía un ficticio caso de inversión de capital importante bajo anonimato, de siete despachos a los que acudió, seis aceptaron su propuesta, cuya solución era una cadena de simulación.

“No se puede separar la ética del ejercicio profesional, no son dos cosas diferentes, si somos abogados, necesariamente tenemos que ser éticos.”

La inversión anónima no es ilegal, comprar un avión y un barco de manera anónima no es legal, sin embargo, lo sospechoso era que esta persona se presentaba como representante de un alto exfuncionario de gobierno africano, y solo un despacho le pidió comprobar la legalidad de los fondos que pretendía invertir. Debemos insistir que no se puede separar la ética del ejercicio profesional, no son dos cosas diferentes, si somos abogados, necesariamente tenemos que ser éticos, Cicerón decía que el abogado es el hombre de bien.

LGL: ¿QUÉ OCURRE CON LA ÉTICA DEL COBRO DE HONORARIOS?

GA: Personalmente tengo dos modelos de ética, uno es Abraham Lincoln, personaje de carne y hueso, el otro es Atticus Finch, personaje de ficción. El primero escribió en 1851 Notes for a Law Lecture para una plática que iba a dar sobre el ejercicio profesional, este documento es ejemplo y modelo de lo que es la ética profesional, incluye el tema de los honorarios donde dice: no le cobres a tu cliente más honorarios del que tu cliente pueda pagar, no cobres por adelantado, etc., es decir, establece una serie de reglas que se replican en diversos códigos de ética de Estados Unidos y de México en materia del cobro de honorarios. El artículo 27 del código de la Barra es un modelo de cómo cobrar honorarios porque consiste en una serie de parámetros que invita a reflexionar sobre una serie de cuestionamientos que ayudan a fijar los honorarios.

LGL: ¿QUÉ OPINA DE LOS ABOGADOS QUE SE PRESENTAN COMO LOS MEJORES BAJO ESTRATEGIAS DE MARKETING?

GA: Estamos atentando contra la dignidad de la profesión, esto lo dice también el código de ética, hay publicaciones serias que hacen un análisis serio, imparcial y gratuito. Sin embargo, proliferan otras publicaciones que priorizan el negocio sobre la honradez y exige pagos desproporcionados a los abogados para promoverlos en sus medios. De esta manera se engaña al público de que se han seleccionado a los mejores abogados.

LGL: ¿QUÉ PODEMOS HACER PARA DENUNCIAR A LOS ELEMENTOS CORRUPTOS DE NUESTRO GREMIO?

GA: Se debe denunciar a los colegas que no cumplan con un comportamiento ético, tenemos poca cultura de la denuncia, incluso en las empresas, aunque afortunadamente se ha incrementado el nivel de las líneas rojas para denunciar. Debemos tener una especie de líneas rojas en las Barras para denunciar los comportamientos no éticos e incluso las ilegales. El problema son las estructuradas, las normas de ética profesional, no es obligatoria la colegiación, a las Barras de oficio les cuesta mucho trabajo investigar una conducta inapropiada de los abogados aunque sea vox populi. Debemos mejorar el diseño institucional para incluir y fomentar la cultura de la denuncia.

Los códigos de ética de los poderes judiciales, federal y de los estados, están bien estructurados. Ha mejorado la percepción de la corrupción en el Poder Judicial y por lo tanto el comportamiento ético, pero también tenemos que seguir denunciando a los funcionarios públicos, jueces, secretarios o personal del juzgado que actúa de forma ilegal o con falta de ética.

LGL: ¿ES CIERTO QUE SI LA GENTE GANA MÁS DINERO, SON MENOS CORRUPTOS?

GA: Una persona cuya remuneración equivale a su responsabilidad y a las horas de trabajo que le dedican, piensa menos en la corrupción. Hay que tener bien pagados a los servidores públicos, limitar sus sueldos no es correcto, hay que remunerar bien a quienes trabajen bien, mucho y de manera honesta. Entre mejor pagada esté una persona, menos tentación tendrá de caer en conductas de corrupción que le procure dinero.

LGL: ¿QUÉ RECOMENDACIÓN OFRECE A LOS CIUDADANOS A EFECTO DE QUE LA ÉTICA DE LOS ABOGADOS SE INCREMENTE?

GA: La respuesta es sencilla, pero difícil de llevar a cabo: contener la corrupción. Por ejemplo, si alguien tiene una tortillería y llega el inspector que pide dinero para no clausurar el negocio que es el único medio de subsistencia de esa persona. La corrupción es un fenómeno social y debemos entender la difícil situación de esta persona, ¿cómo le podemos pedir que cierre su tortillería y que acuda con un abogado que le costará 15 mil pesos en lugar de los 5 mil que le pide el inspector para no cerrar su tortillería de manera ilegal? Como sociedad debemos apoyar estas acciones, como Barras tenemos que recuperar el liderazgo de la abogacía en la sociedad que se ha perdido, ser guardianes de la cultura de la legalidad y apoyar a las personas. 

“Las Barras tenemos que recuperar el liderazgo de la abogacía en la sociedad que se ha perdido, ser guardianes de la cultura de la legalidad y apoyar a las personas.”

Licenciado Gonzalo Alarcón I.

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