El florero Legislativo

Me gustan las crónicas parlamentarias, leer el diario de los debates, porque dan cuenta de la alta responsabilidad legislativa y el papel histórico de los distintos actores políticos en cada una de las etapas de la vida nacional. Cada decisión tiene un por qué y un para qué, solo hay que conocer y entender el contexto.

Una frase célebre del argot público es que los Presidentes de México “hacen lo que quieren”, que utilizan la ley para mover sus “alfiles” (así llama a sus colaboradores, sin distinguir si son integrantes de su equipo de trabajo o legisladores de su partido y aliados) en el tablero político y obtener recursos de quien se deje. Eso sí, siempre con apego a la interpretación -del momento- de la ley.

Con la mayoría legislativa, en la década de los setentas, se aprobó el impuesto al valor agregado, mejor conocido como IVA. En los años noventa y, ante el desastre económico, el Presidente Zedillo logró convertir deudas privadas en deudas públicas, el famoso Fobaproa. Muchos recuerdan el momento del festejo de los Diputados del PRI y la famosa “roqueseñal”.

A mi Abuela le tocó escuchar el perdón a los pobres del Presidente López… Portillo argumentando que el “era responsable del timón, pero no de la tormenta”, para después, en una medida extrema y antes de dejar el cargo, nacionalizar los bancos mediante decreto. Estábamos como país en algo más crítico que la banca rota. López (Portillo) dejó la bomba económica a la siguiente administración, pero, esa es otra historia.

Lo cierto es que, en términos parlamentarios, cada aprobación estuvo fundada y motivada jurídicamente, con apego a la Constitución y tuvo su «defensa política» (aunque fuera indefendible).

Lo anterior lo traigo a cuento por la situación económica, sanitaria y política que vivimos en México hoy en día.

En la semana que concluyó, el Presidente promulgó el decreto con las medidas adoptadas para hacer frente a la parálisis económica por la epidemia del coronavirus. 

En honor a la verdad y sin ser jurista, debo comentar que se trata de un manifiesto a la 4T, con intenciones de mejora, basado en los 38 programas que, quizás no son de interés para los dueños o empleados de negocios que son la clase productiva y los que generan riqueza, pero que son prioridad para el gobierno.

¿Sus ejes? El férreo combate a la corrupción en todos los niveles de la Administración Pública Federal, del cual aún no quedan claros los alcances ni los resultados, y la austeridad republicana en todos los rincones del gobierno, aunque eso signifique destrozar derechos laborales consagrados en la ley.

Para contar con los recursos públicos para este fin, el Presidente envió una iniciativa para modificar la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, con ello se busca dar a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCyP), dependiente del Ejecutivo, que en caso de emergencia económica, esta tenga la facultad de reorientar el dinero de la Nación, el cual hoy en día es facultad exclusiva de los Diputados.

El texto del artículo 21 Ter propuesto señala, «En caso de que durante el ejercicio fiscal se presenten emergencias económicas en el país, la Secretaría podráì reorientar recursos asignados en el Presupuesto de Egresos para destinarlos a mantener la ejecución de proyectos y acciones prioritarias de la Administración Pública Federal y fomentar la actividad económica del país, atender emergencias de salud y programas en beneficio de la sociedad.

Para efectos del párrafo anterior, las dependencias y entidades deberán efectuar las adecuaciones necesarias para reducir sus recursos autorizados en el Presupuesto de Egresos y traspasarlos a la Secretaría. Lo anterior, sin perjuicio de que la Secretaría pueda realizar los ajustes correspondientes.

La Secretaría estableceráì las disposiciones específicas para la realización de los ajustes a las asignaciones autorizadas a las dependencias y entidades en el Presupuesto de Egresos del ejercicio fiscal que corresponda.

El Ejecutivo Federal reportaraì en los informes trimestrales y en la Cuenta Pública las acciones realizadas en términos del presente artículo».

En términos prácticos la iniciativa pretende dotar de facultades extraordinarias al Poder Ejecutivo, -mediante el brazo ejecutor de la SHyCP- para disponer de manera unipersonal y discrecional de los recursos de la Nación, de los impuestos y los ahorros de los mexicanos, para destinarlos a mantener la ejecución de proyectos y acciones prioritarias de la Administración Pública Federal sin importar que éstos sean factibles o no.

Es legitimar el control presidencial absoluto que, seamos honestos, se practica desde el primero de septiembre del 2018, fecha en la que entró en funciones la actual Legislatura del Congreso de la Unión.

La propuesta, en resumidas cuentas, atropella la atribución constitucional, exclusiva de la Cámara de Diputados para aprobar y modificar el presupuesto público, pero, ¿por qué está preocupado el presidente en obtener el control legal del presupuesto si hoy tiene la mayoría en el Congreso que le aprueba todo lo que solicita?

Ignoro cuáles van a ser los argumentos para defender el proyecto enviado por el ejecutivo puesto que la exposición de motivos no los indica, además de que no solo invade competencias, sino que es violatorio del orden constitucional, ya que busca la transformación del Poder Legislativo en un… florero, un adorno adicional de Palacio Nacional.

COMPARTIR

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on whatsapp
Artículos

RELACIONADOS

EL FORO DONDE SE DIFUNDEN Y ANALIZAN LAS NOTICIAS

Recibe noticias semanales

Suscríbete a nuestro boletín

Aviso de Privacidad

Foro Jurídico © 2021