Se habla de la gestión del riesgo, incluso de la gobernanza de la inteligencia artificial (IA), para que exista una IA responsable, pero ¿esto es derecho? Los abogados son los profesionales en el campo, por lo que se debe precisar la naturaleza jurídica del riesgo, que significa las condiciones de la existencia (preventivamente) o, de ocurrir, de la inexistencia de la aplicación de los derechos y deberes (eficacia/ineficacia jurídica).
Cuando se cumple con el derecho se gestiona el riesgo, o sea, se es diligente. Cuando se aplican los derechos/deberes se gestiona el riesgo, cuando el riesgo causa un efecto (ocurre -el hecho negativo vinculado con este sucede-), es decir, cuando existe un siniestro (daño/lesión del derecho/incumplimiento del deber) existe culpa, negligente o dolosa, -jurídicamente-.
La IA responsable es la que existe con armonía jurídica, es decir, con base en el cumplimiento de lo definido mediante el todo del derecho. Esto no depende de intentar cumplir con unas normas locales o internacionales sino en que se logren aplicar, de alguna manera, los derechos y deberes, en cada caso (relación jurídica) que se vincule con IA, preventiva y correctivamente; lo cual incluye el cumplimiento de cada norma (condición del derecho, condición jurídica -elemento de los derechos y deberes-), incluidas las nacionales, extranjeras, internacionales, universales, totales -todo está conectado, la forma de los derechos y deberes es el todo de la norma creada por el resultado de la unión de las normas/condiciones, por tanto, jurídicas-.
El equipo de abogados (equipo jurídico/legal) es un poder específico para hacerlo, en lo que dependa jurídicamente de cada equipo de profesionales del derecho según el caso (incluido lo que dependa de la forma jurídica de cada miembro y del todo del grupo). Por eso, se trata de tener clara y cumplir la capacidad jurídica del equipo -su deber ser jurídico- en cada asunto a su cargo. Por eso, se trata del derecho a la medida del caso vinculado con el equipo (según su naturaleza jurídica, concreta).
El equipo de abogados es un equipo jurídico profesional cuando conoce y aplica, óptimamente -conforme al caso-, los fundamentos del derecho (fundamentos jurídicos), que son las condiciones de los derechos y deberes, o sea, de lo permitido y prohibido (las características de la libertad jurídica, incluido de su límite; válido). Cuando los ejercen saben cumplir con las normas y, en general, con el derecho, contundentemente.
En los casos de cumplimiento integral y los de solución de conflictos (por la antijuridicidad -culpa/lo antijurídico-) los equipos legales son capaces de viabilizarlos -jurídicamente-. Preventivamente para aclarar el deber ser jurídico que se debe ir cumpliendo según suceda el caso, de su parte y por parte de los demás. Correctivamente para aclarar la forma de la culpa (definitiva) y de la forma de asumir la responsabilidad (solución jurídica de la forma válida).
Los riesgos jurídicos de los vínculos entre el consumidor y la empresa mercantil (comercial) se detectan y manejan con base en el cumplimiento del derecho -es decir, diligentemente- cuando existe una forma válida de cada equipo de abogados involucrado. Son facilitadores (universales). No es un problema de insuficiencia del derecho sino de capacidad jurídica -por ende, teórico-práctica (total)- del equipo jurídico (a nivel de autorregulación válida y de solución de conflictos). Se trata de ser un equipo de profesionales de la procedencia (procedibilidad) jurídica, porque es lo que permite saber cómo cada quien debe ejercer los derechos y deberes. No se trata de lo antijurídico, de desconocer derechos y deberes, sino de aplicarlos (por ende, totalmente), preventiva y correctivamente. Por ejemplo, para lograr crear, usar y controlar la IA de naturaleza jurídica mercantil con validez. Los equipos de abogados precisan el deber ser jurídico del comercio electrónico, en cualquier caso. No basta con el conocimiento jurídico, deben tener capacidad de aplicación (por consiguiente, efectiva); así se logra la justicia jurídica -lo ajustado a lo jurídico-, preventiva y correctivamente. Es la solución -óptima-. Por eso, los abogados no deben basarse en una dimensión excluyente sino complementaria; para lograrla, incluso como contrapartes. El deber ser jurídico es uno (universalmente). Deben estar preparados (siempre), jurídicamente. Cada caso es único, pero el derecho es uno. Basta con ser equipo jurídico.








