Entrevista con Karol Valencia, Legal Engineer, especialista en Legal Design y líder en adopción de IA, para LegalX Podcast, conducido por Janet Huerta, Directora de Abogado Digital.
En este episodio de LegalX Podcast, Janet Huerta conversa con Karol Valencia, abogada peruana, fundadora de WoW Legal Experience (agencia especializada en Legal Design y UX), ingeniera de procesos legales y gerente de adopción de IA en Saga (plataforma de IA especializada para el sector legal). A lo largo de la conversación, se abordan de manera exhaustiva las áreas clave que están redefiniendo el ejercicio del Derecho: la aplicación práctica del Legal Design y la experiencia de usuario (UX); la función técnica y metodológica del Legal Engineer; el rol estratégico de los equipos multidisciplinarios y de Legal Operations; la gestión humana del cambio y la superación de los miedos organizacionales frente a la IA; y, finalmente, una profunda reflexión sobre el bienestar personal, el liderazgo consciente, la salud mental y la reinvención continua de la carrera jurídica para prevenir el burnout.
Rediseñando el Ejercicio del Derecho
Esta transformación va a depender mucho de la mentalidad que uno tiene. En mi caso, la verdad que surge de esas ganas de hacer las cosas diferentes, no porque viese el modelo de negocio mal o porque no me gustase ejercer el derecho de manera tradicional, no va por ahí, sino que simplemente también otra de mis pasiones es la tecnología.
Cuando ya empecé a ejercer como abogada in-house, en temas también de administración pública e incluso también despachos, pequeños y medianos, me fui dando cuenta de que muchas de las cosas que me gustaban a nivel tecnología se podrían implementar.
También empecé a tener más contacto con personas de otras profesiones, en ese momento empezaba a sonar el tema de la transformación digital, en bancos y empresas de tecnología. Era sobre todo liderado por ingenieros, ingenieras, diseñadores, y ahí conocí lo que era el UX y el tema de accesibilidad digital de cómo a través de la experiencia de usuario se puede mejorar el uso de aplicaciones y plataformas digitales. Yo dije: «Me encantaría que este tipo de cosas, este tipo de compromisos y estándares así de altos se pudieran también implementar en el derecho, en el sector legal».
Legal Design y la productivización de Servicios
Como parte de lo que haría un Legal Designer o alguien que trabaja en Legal Design o quiere aplicar esa metodología a sus procesos de trabajo, es conocer el perfil del usuario. Analizar el perfil permite adaptar las diferentes herramientas de la plataforma ya existentes o incluso crear otras más ad hoc para ese usuario, para ese perfil, para que realmente la plataforma le sea útil y realmente facilite sus procesos del día a día.
Para eso está la inteligencia artificial: para ser un ayudante, un asistente a esos procesos. Obviamente tiene que ser con la más alta precisión y la más alta credibilidad porque estamos hablando de un trabajo que tiene mucho que ver con el sistema de justicia, con el sector legal, con interacción con abogados.
Para empezar, se cambiarían los términos. Para una persona que no estudió derecho y ese término no le es tan común, tendrías que explicar en una línea o dos líneas, tampoco sin abrumar tanto de contenido. Incluso se lo podrías clasificar en pequeñas pestañitas y decirle: «Bueno, esto sirve para esto, esto sirve para lo otro». Todo lo que se puede encontrar en el universo de referencias legales, de normativas y regulación, se lo facilitas. Si hay otro término con el cual no esté familiarizado porque es alguien más administrativo que no estudió Derecho, pero entra en contacto con el sector legal, se lo vas explicando un poquito más.
Quizás algunos flujos de trabajo que formen parte de la plataforma que estén más orientados a tareas administrativas y no tanto de análisis de casos, no tanto de revisiones y comparaciones, porque igual su día a día es más operativo, más administrativo. O sea que se puede productivizar.
Por ejemplo, hoy en día se está hablando más también de despachos globales. Pérez-Llorca hace poco tuvo un acuerdo con Miranda & Amado en el Perú, entonces ahora se llama Pérez-Llorca la sede Perú o sucursal Perú. Lo que caracteriza a Pérez-Llorca es que es un despacho full service que muchos servicios ya los tiene productivizados, y ahí hubo trabajo de Legal Design para saber cuáles servicios queremos que sigan siendo no self service sino de cara al cliente, y cuáles otros sí podemos productivizar. Hay un trabajo de estudiar y analizar cuáles sí, cuáles no, para quién sí, para quién no, en qué áreas sí y en qué áreas no, porque igual hay áreas de documentos más críticas que otras.
La metodología del diseño legal analiza el perfil del usuario para simplificar la terminología y estructurar flujos de trabajo eficientes; este análisis permite definir de forma clara qué servicios pueden automatizarse o productivizarse y cuáles deben mantener un trato directo con el cliente.
El rol del Legal Engineering y la integración multidisciplinaria
Una vez que tuviste claro el perfil (el despacho, el área de práctica o el departamento jurídico de la empresa, de un sector muy regulado, menos regulado, medianamente regulado, de un despacho pequeño), luego analizas sus procesos: cuáles están estandarizados, cuáles no, cuáles están mejor y cuáles necesitan oportunidades de mejora. Ahí es donde suelo discernir entre procesos que se pueden mejorar a través de la automatización utilizando flujos agénticos o realmente creando agentes autónomos, porque son cosas muy diferentes.
Diferenciar qué tipo de flujos van a ayudar a que el despacho o el equipo legal del departamento jurídico sea más eficiente, pero también cuáles son los procesos ya por áreas de práctica, por materias o por ramas del departamento jurídico que se pueden mejorar, mapear, automatizar o estandarizar.
El trabajo de un Legal Engineer está más orientado a eso: una vez que tienes claro el para quién, luego ves el para qué y el cómo. Y ahí poder discernir si el cómo será ir por un agente, por un flujo o por un simple prompt, que es lo más básico.
En la primera sesión pregunto:
- cuál es tu tech stack: : qué es lo que ya tienes, cuál es tu conjunto de herramientas que ya utilizas, si eres entorno Microsoft o entorno Google
- cuáles son los procesos
- si hay un área de Legal Operations
Esto no es un llamado para que escojamos una doble carrera o una triple titulación. La idea es integrarse a otros profesionales que les den esa perspectiva —ingenieros industriales, diseñadores, project managers—, que traigan esa frescura tanto al despacho como al departamento jurídico y puedan aportar.
Un ingeniero legal necesita tener un conocimiento básico de programación, lenguajes de programación, desde los orientados a la parte visual hasta los funcionales, y entender la parte técnico-jurídica.
El ingeniero legal audita los procesos para determinar si conviene implementar un simple prompt, un flujo agéntico o un agente autónomo; su valor no exige acumular múltiples títulos, sino integrar a tecnólogos y diseñadores que aporten dinamismo al sector jurídico.
Adopción Tecnológica y Gestión del Cambio
La parte de ir viendo cómo aprende tu equipo, cómo aprende un despacho o un departamento jurídico es muy importante. En la parte de adopción, la adopción en la plataforma tarda entre 3 a 6 meses, dependiendo del nivel de madurez y de conocimiento que tenga el equipo con el cual estamos trabajando, entender cómo aprenden, qué es lo que realmente hacen todos los días e ir modulando.
Es necesario abrir espacios para la catarsis, para expresar vulnerablemente los miedos frente al cambio y a la Inteligencia Artificial. Muchas veces los líderes jurídicos o directores sienten la presión de tener que saberlo todo y no se permiten expresar sus dudas sobre temas nuevos. Gestionar el cambio implica validar que está bien sentir miedo, pero abriendo espacios de diálogo consciente para acompañar el proceso sin exigencias irrealistas.
Incorporar tecnología en un equipo requiere de 3 a 6 meses de acompañamiento adaptativo; requiere además un liderazgo empático que abra espacios de catarsis donde los profesionales puedan vulnerar sus miedos a la Inteligencia Artificial sin presiones.
Bienestar, Reinvención Profesional y Liderazgo Consciente
La palabra clave es reinventarse. Debemos recordar que antes de ser profesionales somos seres humanos. Yo misma soy muy exigente conmigo misma y trabajo con mi psicóloga para bajarle a esa intensidad y ser más compasiva.
Para desconectar, me he enfocado en actividades fuera del derecho: aprendo a tocar el piano y recuperé mi violín que traje de Perú. Además, practico deporte de forma disciplinada; tras superar un cáncer y convivir con una condición médica, el ejercicio es mi momento sagrado donde desconecto por completo del teléfono. También dedico tiempo a la meditación diaria. Necesitamos cultivar la presencia plena y espacios de introspección. La reinvención profesional exige integrar nuestras pasiones.
Cuando algo te apasiona, se nota en la forma en que lo cuentas y buscas el tiempo para ejecutarlo. Pero eso no significa sacrificar tu vida personal ni tus espacios de descanso. Hay que aprender a decir «no» y poner límites firmes, ofreciendo alternativas constructivas.
No esperen a atravesar una enfermedad o un accidente para replantearse sus vidas. Rediseñen su profesión y su vida utilizando herramientas como el Design Thinking. Compartan experiencias con colegas de distintas disciplinas, cultiven momentos de introspección a través de la meditación o la oración, y busquen, ante todo, ser abogados y abogadas felices.








